Televisora estatal cubana acusa de “mercancía” a GM del ajedrez residentes en EEUU
El telecentro provincial que antes alababa al ídolo de Güines, Leinier Domínguez, ahora le ataca junto a sus compañeros ajedrecistas residentes en EEUU por ser felices y triunfar en ese país
Ajedrecistas cubanos en Estados Unidos. Foto tomada de Facebook
 

Reproduce este artículo

Una televisora oficialista del régimen cubano acusó a los grandes maestros de la isla Lázaro Bruzón, Yunieski Quesada y Leinier Domínguez, residentes en Estados Unidos, de ser “mercancías” y “esclavos”, presumiblemente por haber tomado la decisión de abandonar el país y radicarse en la norteña nación.

“Realmente dan mucha vergüenza actitudes como éstas. Hay actitudes legales que no son éticas. Las vemos todos los días y algunos piensan que es normal, que no pasa nada. La esclavitud de los hombres es la gran pena del mundo. Cuando te sientes atado por cuatro monedas dejas de ser un ser humano para convertirte en mercancía. ¡Qué pena!”, escribió en Facebook Tele Mayabeque, telecentro provincial de la homónima provincia.

El post del medio oficialista este domingo se produjo en respuesta a uno del usuario Yasser Rojas Fuentes, periodista cubano residente en Oregon, Estados Unidos, quien el viernes compartió una foto de los ajedrecistas tomada el 22 de junio, mientras las estrellas de los trebejos celebraban juntos el día de los padres.

“Los GM Lázaro Bruzón, Yunieski Quesada y Leinier Domínguez ocuparon las sillas de los equipos Cuba a principios de siglo XXI. Para muchos, los mejores ajedrecistas cubanos de los últimos 20 años. Hoy viven fuera del país, buscando oportunidades que Cuba no les ofreció. Leinier es miembro del equipo olímpico de EEUU y ocupa el lugar 9 del ranking de la FIDE”, escribió Rojas junto a la foto que tanto pareció disgustar al telecentro mayabequense.

El pronunciamiento del medio oficialista sobre los deportistas del juego ciencia molestó a más de uno en Facebook. Para el periodista y comunicólogo cubano José Raúl Gallego, lo que realmente da “mucha vergüenza” es que “un medio de prensa esgrima este tipo de pensamientos”.

“Lo más triste es que esto no son errores aislados, meteduras de patas ocasionales, iniciativas de un community manager entusiasta; son un proceder sistémico que responde a modos de pensamiento dominantes en quienes dirigen realmente el país y la prensa. Para escribir algo así no hay pretexto que valga, sólo creer realmente en eso que escribes”, analizó Gallego, quien cursa un doctorado en la Universidad Iberoamericana de México.

“Ayer Leinier era el ídolo de Güines, hoy el telecentro que de seguro lo aplaudió durante años lo relaciona con términos como vergüenza y esclavitud. Hay muchos a los que les molesta ver felices y realizados a quienes deciden romper con el sistema que contribuyó a su formación, pero que también los usaba, limitaba y castigaba injustamente, o simplemente porque decidieron hacer su vida en otro lugar, lo cual es un derecho de cada quien.

Mucho éxito para todos esos ajedrecistas, sigan adelante y sepan que ese no es el sentir de la mayoría de los cubanos, de la gente común. Solo que ese sentir no tiene cabida en los medios del Estado”, concluyó.

El post de Tele Mayabeque viola los preceptos básicos del periodismo. Todo medio, con independencia de sus modos de financiamiento, debe ceñirse a estrictos estándares de balance informativo e imparcialidad, de manera tal que sus contenidos sean lo más objetivos posible.

Si bien la objetividad periodística muchas veces está más cerca del mito que de la realidad, a nombre de un medio no deben esgrimirse líneas de opinión, a menos que se trate de un editorial con evidencias sólidas y argumentos, que no es el caso.

Hubiera sido más profesional que uno de los opinantes habitualmente favorables al régimen pusiese esas líneas bajo su nombre, pero al oficialismo cubano poco parece importarle ya el guardar las formas o los principios profesionales de la comunicación y el periodismo.

La indicación pareció ser atacar el ídolo “caído” de Güines y sus secuaces del tablero, que mucho daño hacen siendo felices y triunfando en el supuesto monstruo esclavizante y deshumanizante, donde, según el discurso oficial del régimen, sólo se es mercancía, aunque objetivamente se tengan más posibilidades de realización personal, deportiva y profesional.