Roban en la panadería de Jaimanitas

Es el primer hurto desde el llamado “Período especial”, a una dependencia estatal en ese pueblo costero de La Habana. Con su operación, los ladrones se llevaron todo el aceite y la harina de la producción del mes
Panadería de Jaimanitas, en La Habana
 

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En la madrugada del sábado ocurrió un robo en la panadería de Jaimanitas, situada en calle Primera y 236. Es el primer hurto desde el llamado “Período especial”, a una dependencia estatal en ese pueblo costero de La Habana.

El modus operandi del hurto fue mediante una pedrada contra el cristal de la ventana del almacén. La panadería estaba sin producción desde hacía una semana, por problemas con el horno. El pan normado que venden a la población lo traían del centro de elaboración ubicado en Siboney.

Con su operación, los ladrones se llevaron todo el aceite y la harina de la producción del mes. Según comentarios de la policía lo sacaron a la calle por la puerta del almacén.

Jaimanitas fue el lugar escogido por el extinto dictador Fidel Castro para su residencia permanente. Destacamentos de oficiales llenaron la periferia de Punto Cero y Jaimanitas se convirtió en una localidad militar. Ahora, jubilados y enfermos, los antiguos oficiales y sus familias esperan sentados en el contén, a que traigan el pan de Siboney.

Según cuenta Jesús, un cliente de la panadería y pariente del hornero, los autores del robo con fuerza serían trabajadores del mismo establecimiento.


“Los tienen en la 5ta unidad”, asegura Jesús, quien añade que “están hablando más que hablín: a quién le vendieron la harina y el aceite, a cómo y a cuánto. Seguramente hoy mismo veamos una recogida masiva en Jaimanitas y en otros lados, de la gente que le compro aceite y harina”.

“Como están las cosas”, concluye Jesús, “con la pandemia y la gente protestando, puede que además de robo, achaquen a los involucrados el delito de contrarrevolución”.

Armando Valdez y Yánez, de 80 años y vecino del callejón de Jaimanitas, dice que los ladrones eran muchachos jóvenes, que él conocía de vista, y debían estar muy desesperados para hacer un robo tan burdo.

“En menos de 24 horas ya los tenían agarrados. Lo más probable es que con ellos hagan un escarmiento. Porque esto lo da la miseria, y la crisis, y para frenar la avalancha de robos que pudieran venir por la desesperación, que está volviendo loca a la gente y la obliga a hacer estas locuras, seguramente van a ensañarse con esos infelices”.

Valdez añade que los ladrones “por cierto, dejaron a Jaimanitas sin materia prima para hacer pan, cuando al fin arreglen la panadería”.