Respirador artificial, equipo que no debe faltar en la lucha contra la COVID-19
La expansión del brote de coronavirus en el mundo ha llevado a la saturación en los hospitales ante la falta de material sanitario como los respiradores, dispositivos esenciales para pacientes graves
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Los respiradores artificiales son la última esperanza para la mayoría de los pacientes más gravemente afectados por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, ni los sistemas de salud de los países más ricos del mundo tienen los suficientes respiradores artificiales como los que se cree demandará la pandemia de covid-19 según informa BBC

En la ciudad española de Andañucía especialistas tuvieron el tino de crear uno barato y sencillo, los dos puntos fuertes del respirador de campaña diseñado para librar la batalla frente al coronavirus. "En apenas cuatro días médicos e ingenieros malagueños han creado el prototipo que podría salvar el gran obstáculo que ahora mismo representa la escasez de estos dispositivos ante una avalancha de contagios. Un respirador «made in Andalucía» que ve la luz en apenas dos horas y que tiene como punto de partida un diseño de hace 30 años del cirujano cardiovascular del Hospital Regional de Málaga Ignacio Díaz de Tuesta" deja saber ABC

Los respiradores son necesarios o casi imprescindibles, porque se estima que aproximadamente un 5% de los enfermos de covid-19 termina padeciendo del llamado síndrome de distrés respiratorio del adulto (SDRA), la respuesta inflamatoria de los pulmones a la infección viral, por coronavirus", explican los especialistas quienes agregan además que en tiempos normales la tasa de pacientes que presentan SDRA ya es normalmente alta -de entre el 30% al 40%. La prognosis parece ser todavía peor en tiempos de coronavirus

"Lo que el respirador hace es empujar el aire dentro del paciente y además darle no aire sino hasta 100% oxigeno, es decir, mucho más oxigeno del que estamos respirando", resume para BBC Mundo.

Estas son unas máquinas capaces de hacer ambas cosas empezaron a desarrollarse durante la epidemia de poliomielitis de la década de 1950. Sin embargo, en el nivel de sofisticación que estamos en el año 2020, los respiradores pueden llegar a hacer esa función tan básica de maneras muy distintas y con muchas variaciones, lo cual permite personalizar muy al pie de cama qué tipo de respiración necesita en cada momento de la evolución de la enfermedad cada infectado

En el caso de que el paciente necesitase el respirador artificial por un periodo de tiempo elevado, se inserta el tubo directamente en la tráquea mediante una incisión en el cuello, la cual se realiza mediante la técnica denominada como traqueotomía. Por otra parte, en función de las necesidades de la persona, el ventilador artificial suministra oxígeno puro o una combinación de oxígeno y aire.

En el caso de pacientes que se encuentren en condiciones estables dentro de la propia gravedad, existe la posibilidad que no necesiten ser intubados y tengan solamente que utilizar mascarillas de ventilación artificial que no son tan invasivas. 

Esta técnica se le llama "presión de aire positiva" y consiste en colocar la mascarilla al paciente sobre la nariz, o sobre la nariz y boca, ajustarla al tiempo que se le suministra una combinación de oxígeno y aire a presión, pero sin necesidad de entubar la tráquea.