Régimen cubano castiga a preso político al enviarlo lejos de su hogar

Entre La Habana y Guantánamo hay unos 800 kilómetros de distancia. Hacia esa oriental provincia fue trasladado el preso político Yosvany Sánchez Valenciano, para que no pudiera ver a su familia.
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El preso político Yosvany Sánchez Valenciano, encarcelado en el Combinado de Este de La Habana, fue trasladado a la cárcel provincial de Guantánamo, a más de 800 kilómetro de la capital, donde reside su familia.

Según un informe de CubaNet, la Seguridad del Estado quiere castigarlo debido a su firme actitud en la cárcel.

Sánchez Valenciano, condenado en 2016 a cinco años y nueve meses por los supuestos delitos de desacato y desorden público, logró comunicarse telefónicamente con Zaqueo Báez Guerrero, activista de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) tras su traslado al nuevo centro penitenciario. 

“Te envían para otro lugar sin notificar a nadie, así hicieron con Aimara Nieto y con muchos otros presos. Ayer mismo también recibí la noticia de que en Santiago de Cuba enviaron a la prisión de Boniato al preso político Carlos Manuel Álvarez Figueroa”. 

Sánchez Valenciano ha sufrido golpizas y confinamiento en celda de castigo por 100 días como parte de la “política” de rutina que siguen las autoridades carcelarias para amedrentar a los prisioneros políticos.

Al respecto, la organización de derechos humanos Prisioners Defenders (PD) denunció en su informe sobre los presos políticos en la isla, publicado el 5 de abril, que “las torturas y los malos tratos continúan sin descanso en las prisiones cubanas”. 

El preso de conciencia Virgilio Mantilla Arango fue enviado a una celda de castigo desde el 21 de marzo cuando regresó desde el hospital a la prisión Kilo 8 de Camagüey, aún convaleciente de la Covid-19, y donde permanecerá por tiempo indefinido según le dijeron las autoridades penitenciarias.

Manuel de Jesús Rodríguez García, en la prisión de Kilo 5 de Pinar del Río, fue trasladado a una celda de castigo este 13 de marzo a petición del jefe de Cárceles y Prisiones de la provincia por denunciar la falta de medicamentos en este establecimiento penitenciario.

También denuncian que la presa política Aimara Nieto Muñoz pasó 15 días en una celda de castigo en la cárcel mixta de mujeres “Bética”, en la provincia de Las Tunas, desde el 2 hasta el 17 de marzo por negarse a realizar trabajo forzado en la prisión.

En Villa Clara, el prisionero político Mitzael Díaz Paseiro, permaneció 11 días en una celda de castigo en la prisión de Guamajal, “donde fue golpeado por sus carceleros tras colocar detrás de su cama un cartel que decía '¡Patria y Vida!'”.

El 3 de abril, los primos Harold Alcalá Aramburu y Maykel Delgado Aramburu cumplieron en la prisión del Combinado del Este 18 años de privación de libertad, de una condena a cadena perpetua por intentar escapar a Estados Unidos en la lancha Baraguá, junto con otro grupo de cubanos.