Luis Manuel Otero quiere que el sueño de los niños no sea emigrar

El artivista Luis Manuel Otero Alcántara dispone su arte para construir la Cuba soñada, una donde los niños no tengan que emigrar para vivir en un país democrático y sin carencias
Luis Manuel Otero quiere que el sueño de los niños no sea emigrar
 

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El artivista Luis Manuel Otero Alcántara dispone su arte para construir la Cuba soñada, una donde los niños no tengan que emigrar para vivir en un país democrático y sin carencias.

Esta vez, Otero Alcántara dibujó con acrílico sobre cartulinas las golosinas que quiso comer de niño; pero no pudo. Afirma que esta obra es “un ejercicio de protesta desde objetos antropológicos de la escasez”.

Bajo el título “A pesar de ser un niño bueno, yo no conocí a los reyes magos”, el líder del Movimiento San Isidro presenta las ilusiones de su niñez, inmerso en el llamado Periodo Especial.

En su página oficial del Facebook el artista escribió:

“Mi infancia transcurrió durante la crisis de mayor escasez que ha experimentado Cuba: el Período Especial. 

Niño al fin, cambiarías un bisteck por un chocolate, pero tampoco había carne. Luego empezaron a importar dulces con envolturas y formas coloridas, pero tampoco fue para todos los niños, a la mayoría solo nos tocó coleccionar en un libro (que no sabías ni leer) como tesoros, los envoltorios de aquellos dulces que otros se comían. 

¿La mina de nuestros preciados tesoros? La suerte y mirar para el piso de la calle que muchas veces te regalaba el más escandaloso y colorido 'paquete de chocolate', el cual guardabas junto al fantasmal olor de aquel chocolate cuya única probada era olvidar la frase "lo del piso no se come". Un día de mucha suerte tu lengua se sorprendía con una migaja en algún borde del paquete de chocolate.

Cuando tu nariz ya no se llenaba con este paquete, un niño te hacía una oferta tentadora para cambiarte tu tesoro por otra envoltura de plástico, que te traía un nuevo aroma de chicle o de un desconocido dulce.

Este desequilibrado tráfico e intercambio era porque el avaricioso niño tampoco había comido de tu paquete y quería también presumir un nuevo olor de chocolate en el aula.

Estas pinturas son un ejercicio de protesta desde objetos antropológicos de la escasez. Es responsabilidad del sistema que los niños también tengan, dulces, fantasías y que su sueño no sea emigrar”.


Régimen asegura que los jóvenes no quieren irse de Cuba

Cuba vive una de las crisis más entronizadas de su historia; pero el castrismo aboga por textos surreales que explican que los jóvenes cubanos “no quieren” irse del país, cuando realmente para muchos ese es el principal anhelo.

Es el caso de un reciente artículo publicado por el oficialista Cubasí. Para cumplir su propósito, la autora entrevistó a cuatro cubanos que comparten el ser menores de 35 años y el deseo de hacer vida en el país. Sabe que puede que no sean representativos de la mayoría de los jóvenes cubanos, pues para ello, dice, “habría que consultar cifras, investigaciones”, pero aun así comparte sus declaraciones para que sirvan de ejemplo de cómo piensan aquellos que han decidido permanecer en la tierra donde nacieron.

Entre los jóvenes entrevistados están Ariel, receptor regular de los Cocodrilos de Matanzas,  quien está contratado en la liga profesional japonesa de béisbol y Angie, una madre jovenque estudia Comunicación Social y cuyo esposo es extranjero.