Publican decreto de Bienestar Animal en Cuba

Tras una larga espera, finalmente el régimen publicó su prometido decreto de bienestar animal, el cual se espera contribuya a mejores condiciones de vida para los animales en la isla
Publican decreto de Bienestar Animal en Cuba. Foto: AFP
 

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Tras semanas de dilación, el régimen publicó oficialmente este sábado su decreto de bienestar animal, el cual se espera satisfaga los reclamos de la comunidad animalista cubana, que en los últimos años ha abogado por normativas que protejan a los animales y les garanticen mejores condiciones de vida.

Publicado en la Gaceta Oficial número 25 extraordinaria, el Decreto-Ley 31/2021 del Consejo de Estado “tiene como objeto regular los principios, deberes, reglas y fines respecto al cuidado, la salud y la utilización de los animales, para garantizar su bienestar, con enfoque a Una Salud”.

Tal enfoque, precisa el decreto, reconoce que “la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten”.

Asimismo, por bienestar animal se entiende “el adecuado estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las que vive y muere”.

El esperado decreto explicita los principios que rigen el bienestar animal y las obligaciones de las personas naturales y jurídicas, propietarias, tenedoras y poseedoras de animales en el cuidado de estos.

También los principios generales, comunes y específicos que regirán el tratamiento y atención a distintos grupos de animales, como los criados con fines afectivos, productivos, para la experimentación, la educación, el deporte y el entretenimiento.

Reclamos variados

El Decreto de Bienestar Animal responde a numerosos reclamos de activistas y defensores de los derechos de los animales. No explicita el reconocimiento a la sociedad civil independiente, aunque mandata al Centro Nacional de Sanidad Animal del Ministerio de la Agricultura para “dirigir, ejecutar, implementar y controlar la política del Estado y el Gobierno sobre bienestar animal, en relación con los órganos y organismos de la Administración Central del Estado, las entidades estatales, los órganos locales del Poder Popular y las formas asociativas que se vinculan con el bienestar animal”.

Quizás en estas últimas sean contempladas organizaciones independientes de animalistas que, si bien fueron marginados del proceso que culminó con el decreto, se han hecho escuchar en muchas ocasiones y fueron artífices, con la visibilidad que dieron a su causa y sus reclamos, de que hoy Cuba cuente con una política de bienestar animal. 

Sólo el tiempo y la realidad de la implementación del decreto confirmarán si habrá tal reconocimiento o no.

De momento, los reclamos de los animalistas ante prácticas que califican de violatorias de los derechos de los animales continúan. Esta semana la organización Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA) reclamó "¡No a la venta de mascotas!", una petición dirigida a la empresa estatal CENPALAB.

Fue el pasado 5 de abril cuando los animalistas se pronunciaron en redes sociales sobre la venta de animales que ocurre en la isla, incluso impulsada desde el Estado.

"Estos cachorros y ejemplares adultos que se venden son producto de la explotación de animales que han nacido y vivido toda su vida en cautiverio. Los animales en cautiverio, en centros como CENPALAB, se les garantiza un espacio mínimo para vivir - la jaula o caja- se les limpia, se les provee de agua y temperatura adecuada, y se vigila su estado de salud, PERO son objetos vivos productivos, objetos al fin y al cabo. No se les enriquece, no se les socializa como verdaderamente necesitarían. El problema va más allá: los animales que se venden ¿caerán en cuáles manos?", cuestionaron los protectores de animales.