Proponen toque de queda en La Habana a partir de las 11 p.m. por rebrotes de la COVID-19
Funcionarios del régimen en La Habana propusieron a la máxima autoridad de la dictadura un toque de queda en la capital a partir de las once de la noche, como parte de un paquete de medidas con el que pretender cortar los rebrotes del coronavirus en la ciudad y territorios cercanos
Cubano con mascarilla sanitaria transita de noche por La Habana. Foto: ADN Cuba
 

Funcionarios del régimen en La Habana propusieron a la máxima autoridad de la dictadura un toque de queda en la capital a partir de las once de la noche, como parte de un paquete de medidas con el que pretenden cortar los rebrotes del coronavirus en la ciudad y territorios cercanos.

En una nota publicada en medios estatales, informaron sobre el nuevo plan que retrocede en las fases de la desescalada del confinamiento por la pandemia.

Las mediadas que implementarán incluyen “limitar hasta las 11:00 p.m., la transportación urbana y la movilidad ciudadana”.

La posibilidad de un toque de queda ya había sido anunciada este miércoles por el gobernador de La Habana, Orlando García Zapata en una reunión con el presidente Miguel Díaz-Canel: “si es [necesario permitir solo] hasta las 11 [p.m.] personas en la calle, será…”

“Hoy no se justifica que la gente esté en la calle sabiendo la situación que hay, en el horario de la noche”, dijo el gobernador Zapata.

Este jueves, el portal oficialista Cubadebate publicó el paquete de medidas, que ya cuenta con el aval del Luis Antonio Torres Iríbar, jefe del Partido Comunista en la capital y se espera que sea implementado en las próximas horas.

Entre las nuevas disposiciones del régimen para frenar el gran rebrote de casos de coronavirus en Cuba, sobre todo en La Habana, están limitar los bares hasta las nueve de la noche, pero advierten que podrían cerrar indefinidamente.

El portal oficialista Cubadebate anunció que las autoridades decidieron “restringir el horario de funcionamiento de bares, restaurantes y centros nocturnos hasta las 9:00 pm”.

Según el medio de propaganda gubernamental “en los bares solo se ofertarán bebidas, no habrá actividades bailables”.

La música será de ambientación a un volumen moderado. Con un metro y medio entre mesas y banquetas en las barras. También se establece la reservación para el acceso a centros recreativos y círculos sociales.

“Serán considerados como vulnerables y de alto riesgo los profesionales que por su trato con personas requieren mayor atención por el sistema de Salud: barberos, peluqueros, manicures y costureras”, añadió Cubadebate.

“No podemos permitir que siga avanzando la enfermedad en algunos lugares por negligencias”, afirmó visiblemente molesto el gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, en una reunión de alto nivel mediante videoconferencia, efectuada este miércoles.

García Zapata habló de “una fiesta en un bar” de la Habana Vieja, que fue “detectada por el recorrido que está haciendo por las noches el Consejo de Defensa Municipal y se actuó de inmediato”.

Según el funcionario, ya han sido seis las situaciones similares en establecimientos de este tipo “que los estamos cerrando y se están inspeccionando… Y si no somos consecuentes, mira: hay que cerrarlos todos”.

“Hoy no se justifica que la gente esté en la calle sabiendo la situación que hay, en el horario de la noche”, dijo el gobernador Zapata.

En la reunión de alto nivel gubernamental de trabajo contra la COVID-19 del miércoles, con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel, se declaró la apertura de un nuevo evento de transmisión local de la enfermedad en la Empresa de Construcción y Montaje, perteneciente a la Zona Especial de Desarrollo Mariel, en la provincia de Artemisa, “donde se aplicará un plan diferenciado de medidas por la sensibilidad de ese lugar, que tiene una alta concentración de personas que no han detenido su actividad económica durante estos meses de enfrentamiento a la epidemia”, informó el diario oficialista Granma.

En ese occidental territorio, vecino de La Habana y ante el foco de transmisión en Bauta, se decidió el retorno de ese municipio a la fase uno de la recuperación, luego de encontrarse en la tercera.

El gobernador de La Habana, Reinaldo García Zapata, dijo que, ante la situación de la capital, se estudia la aplicación de algunas de las medidas pertenecientes a la etapa epidémica.

“Si hay que ir atrás en algunas cosas lo haremos, pero no podemos permitir que siga avanzando la enfermedad en algunos lugares por negligencia”, afirmó.

Advirtió sobre el posible cierre indefinido de bares y piscinas en los que no se tomen las medidas establecidas, así como de la limitación del movimiento de personas en las calles a altas horas de la noche.