Posponen juicio del manifestante del 11J Abel Lescay hasta el próximo año

“Están jugando con fuego y lo saben”, opinó la profesora y disidente Omara Ruiz Urquiola, tras la noticia del aplazamiento del juicio a Lescay, para quien piden 7 años de cárcel
Artista cubano Abel González Lescay, manifestante del 11J
 

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El juicio contra el artista cubano y manifestante del 11 de julio Abel González Lescay fue aplazado para el 2022, anunció el músico este lunes.

“Mi juicio se pospuso para el próximo año”, informó en sus redes sociales el también poeta y estudiante de la Universidad de las Artes-ISA, para quien la Fiscalía del régimen cubano solicitó siete años de prisión.

“A mí no me hace gracia”, dijo en los comentarios a su post de Facebook. González Lescay no fue informado sobre los motivos de la decisión, solo que estaría vigente “hasta nuevo aviso”, por lo que el acusado preguntó a los internautas qué creían.

“Están jugando con fuego y lo saben”, opinó la profesora y disidente Omara Ruiz Urquiola. Varios coincidieron en que la denuncia de su caso en redes sociales lo protege.

“Es el tercer juicio que conozco se ha pospuesto esta semana”, dijo la artista y activista Salomé García Bacallao, integrante de Justicia 11J, grupo de trabajo sobre detenciones por motivos políticos en Cuba.

La Fiscalía del régimen cubano pide siete años de “privación de libertad” prisión para el músico tras protestar pacíficamente el 11 de julio del 2021 en su pueblo Bejucal, de la provincia de Mayabeque, denunció José Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch (HRW) para las Américas.

En su Twitter oficial Vivanco explicó que González Lescay se encuentra actualmente bajo la medida cautelar de reclusión domiciliaria. “Lo persiguen por haber participado en la protesta del 11 de julio. Exigimos su liberación”, concluyó.

A inicios de agosto del 2021, González Lescay dio testimonio de su arresto a la revista independiente Rialta. Según contó, en su pueblo salieron más de 800 personas y él decidió a unirse a las manifestaciones.

“Gritamos un bulto de consignas. A mí se me aguaron los ojos un bulto de veces de la bomba que tenían las consignas y de lo linda que era la gente que estaba ahí. Era algo muy emocionante. La policía no salió hasta el final, hasta que Díaz-Canel dio la orden de combate esa. Todo estaba bien. (…) Aquello estaba muy caliente. Estuvimos frente a la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). Cantamos allí el himno nacional a los policías”, añadió.

El 12 de julio, un día después de las manifestaciones, llegó una patrulla policial con placa 31033 a su vivienda, y sin orden de arresto se lo llevaron desnudo para San José de las Lajas.

Un policía “me cogió por el pelo, así, desnudo, yo estaba completamente desnudo. Me puso las esposas y me bajó por la escalera. Me sacó de mi casa, encuero, y me montó en la patrulla, donde estaba otra persona que habían recogido antes”.

Lo trasladaron para un centro conocido como El Técnico y horas después para el aislamiento en la llamada 'prisión del sida', pues resultó positivo a la COVID-19.

Fue excarcelado el 18 de julio, con un proceso penal pendiente por el supuesto delito de “desorden público”.