Por una mudanza, padres cubanos no pueden comprar la leche de su hijo
En la oficina les informaron que los traslados temporales de leche estaban suspendidos entre municipios de la misma provincia, lo que se traduce en que, durante 30 días, tendrían que trasladarse a Santa Clara para adquirir dicho producto
Padres cubanos no pueden comprar la leche de su hijo porque se mudaron de municipio
 

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Según una publicación de este 27 de octubre en la columna Acuse de recibo del oficialista periódico Juventud Rebelde, "porque en Cuba los niños son privilegiados, y no se escatiman esfuerzos ni recursos por su felicidad, no debían registrarse historias como esta, tan absurda, de trabas y laberintos con la leche normada que debe consumir un pequeño que aún no tiene tres años".

Pareciera que el redactor de ese texto viviera en una realidad alterna donde Cuba forma parte de los países desarrollados, y sus habitantes gozan de todos los privilegios, garantías y derechos, y no en una dictadura que somete al pueblo y los obliga a pasar por toda clase de penurias y dificultades, como la que se describe en esa misma publicación.

Danay Laredogoitía Hernández relata en una carta que enviara a la redacción del mencionado periódico que como su familia se mudó para Prolongación de avenida 17, edificio 42, apto. 7, Caibarién, en la provincia de Villa Clara, el pasado 3 de octubre se dieron de baja en la oficina de registro de consumidores (OFICODA) de Colón y Nazareno, en la capital provincial.

Pero como para el pueblo cubano la felicidad no es completa si está el régimen por el medio, en la OFICODA les informaron que los traslados temporales de leche estaban suspendidos entre municipios de la misma provincia, lo que se traduce en que durante 30 días tendrían que trasladarse a Santa Clara para adquirir dicho producto.

Añade que asimismo, al realizar el trámite de alta en Caibarién, les dijeron que allí no recibirían la leche normada para el niño hasta el 7 de noviembre.

"Ante esa noticia nos hemos dirigido personalmente o por vía telefónica a las oficinas del Registro de Consumidor municipal y provincial, a Comercio en ambas instancias, los gobiernos municipal y provincial y Atención a la Población del Partido en Caibarién y en la provincia de Villa Clara", pero nada.

Señala que debido a esto, y con todos los problemas de transportación que hay en el país, y además en medio de la pandemia, su esposo ha tenido que hacer de todo para trasladarse de Caibarién a Santa Clara para comprar la leche, la cual muchas veces se echa a perder por el camino.

"Esperamos que esta historia real sirva para que futuros niños puedan continuar tomando leche cuando sus padres se muden a otro municipio", concluye Danay, y mientras tanto, el pequeño puede que tenga leche un día sí y otro no.