Pinar del Río arde por alimentos de primera necesidad "regulados"
En imágenes se aprecia una cola desorganizada, con mucha interacción entre los que la hacen y casi nulo distanciamiento social, en una provincia que tiene focos de Covid-19 abiertos. 
Pinar del Río se alza: alimentos "regulados"
 

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La usuaria de Twitter Rosalía Viñas, periodista independiente que reside en Pinar del Río, publicó este fin de semana que en la tienda Oro Negro, de esa occidental provincia, los ciudadanos protestaron por las nuevas medidas que dictó el gobierno para la venta de productos regulados en ese local.

En imágenes se aprecia una cola desorganizada, con mucha interacción entre los que la hacen y casi nulo distanciamiento social, en una provincia que tiene focos de Covid-19 abiertos. 

A eso se expone la población cuando tiene que ir a la caza de alimentos, como si de la comunidad primitiva se tratara, debido a un profundo desabastecimiento.

Viñas quien trabaja en la revista independiente Convivencia, precisa en su tuit que en esa unidad de venta, Oro Negro, las medidas para expender los alimentos regulados se declararon justo ayer, sin previo aviso a la población que compra en esa entidad.

En un papel pegado en la puerta del establecimiento se lee un aviso prácticamente ininteligible, en el cual se expone que se venderá en la bodega 02 una serie de productos. Y apelan a una enumeración que hace pensar en turnos.

Por ejemplo, las pastas, dice: del 601 al 900; pollo del 601 al 630; aceite del 601 al 690; y detergente, del 601 al 620. 

 

 

Es frecuente que las colas se disparen de tono ante las medidas que los ciudadanos perciben como injustas. Sin embargo, una tendencia ha sido la discusión entre los mismos integrantes de las colas y no frente a quienes deciden.

El rapero cubano Maykel Osorbo, uno de los rostros del Movimiento San Isidro, realizó el fin de semana pasado un recorrido por su barrio en La Habana, tras el que lamentó que los cubanos sean capaces de enfrentarse entre sí en una cola, pero a la hora de defender sus derechos, se paralicen frente al status quo. 

"Hoy caminando por mi barriada me doy cuenta que mi pueblo prefiere fajarse en una cola que reclamar por sus derechos y así no hacer cola", escribió Osorbo en su cuenta de Facebook.

Junto a esas palabras compartió además un video en el que se ve una ríspida discusión entre sus coterráneos mientras hacen una cola inmensa.

Para mantener el control y organización de las colas de personas, el Ministerio de Comercio e Interior de Cuba (Mincin) anunció nuevas disposiciones el pasado mes de agosto.

La medida -también con el objetivo de evitar las aglomeraciones y que se respeten las medidas de contención del nuevo coronavirus: el distanciamiento físico y el uso de las mascarillas de protección-, se anunció en medio de una escasez de alimentos básicos y otros productos que se ha agravado a partir de la crisis del coronavirus, y que ha generado colas en muchas ciudades del país.

En su cuenta oficial de Twitter, ese ministerio agregó además que continúa vigente el servicio a domicilio y de mensajería “para acercarle el producto en especial a aquellas personas vulnerables”.

A dos meses de esas medidas, tras el desconfinamiento del país, las calles vuelven a llenarse de colas en las que pescar y cazar lo que aparezca. Quienes detentan el poder han convertido a sus ciudadanos en recolectores, cazadores, pescadores, como los aborígenes de la isla.