Otra “innovación” celebrada por el castrismo: “Aparato rústico de desinfección”
El castrismo a estas alturas del siglo XXI es, más que todo, una enfermedad que produce embotamiento, estupidez, y no permite ver lo verdaderamente importante. El periódico estatal Venceremos, ha publicado una foto de un artefacto con el que dice que se contribuye a cuidar los estudiantes de contagiarse de coronavirus
Niños con el aparato de desinfección en escuela
 

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El castrismo a estas alturas del siglo XXI es, más que todo, una enfermedad que produce embotamiento, estupidez, y no permite ver lo verdaderamente importante. Miremos a esta “cándida” gente de los medios oficialistas de Guantánamo.

El periódico estatal Venceremos, ha publicado una foto de un artefacto con el que dice que se contribuye a cuidar los estudiantes de contagiarse de coronavirus, cuando debiera estar poniendo en contexto el peligro que significa reiniciar el curso escolar sin las condiciones necesarias.   

“Nuestros innovadores siguen bien activos. Por las redes supimos que un docente del Centro mixto Oscar Lucero Moya, de Cajobabo, en Imías, Guantánamo, creó este aparato rústico para la desinfección de manos y zapatos en la entrada de la escuela”, publicó el medio de propaganda gubernamental.

El artilugio, es de una precariedad e inutilidad tal, que conmueve pensar que alguien pudo creer provechoso emplear tiempo en construir eso, fotografiarlo y difundirlo, con tanta miseria por denunciar en Cuba.

Al lado de “innovación” semejante, aquel robot Palmiche Galeno Plus parece capaz de llevarnos a la luna.

A falta de mejores logros tecnológicos que mostrar, los medios de prensa oficialista en Cuba también publicitaron hace un par de meses un artefacto que parece un carrito de granizada o una nevera andante, pero -¡oh, maravilla!- se mueve automáticamente.

El prototipo, al lado del cual el Bender de la serie animada Futurama parece tan sofisticado como el Terminator, se utiliza para transportar a paso de tortuga suministros de alimentos en centros hospitalarios.

El robot cubano Palmiche Galeno Plus, fue ganador de la primera edición del concurso virtual Robotic People Fest, pero su apariencia y su inutilidad –a no ser para probar elementales conocimientos de robótica en estudiantes– ya ha provocado burlas y memes en las redes sociales luego de la emisión de un reportaje en el estatal Noticiero Nacional de Televisión.  

El Palmiche, cuyo nombre alude al caballo del personaje animado Elpidio Valdés, se concibió en un inicio para trasladar comidas dentro del Hospital Psiquiátrico de La Habana. Por estos días, fue enviado a realizar esos trabajos en el Centro de Aislamiento para sospechosos de coronavirus ubicado en la Universidad Tecnológica de La Habana “José Antonio Echeverría”, (Cujae).

El vehículo eléctrico lleva alimentos desde el área de cocina hasta el edificio donde permanecen aislados los cubanos sospechosos de tener la COVID-19.

Uno de los inventores del artilugio, explicó el porqué de su elemental diseño y básica tecnología. Alexander González dice que “lo primero que hicimos fue pensar para que fuera replicable con la tecnología que cuenta el país”, es decir, prácticamente nada, y de ahí que sí tenga algo de mérito la creación de los muchachos.

El equipo surgió de la vinculación de la electrónica que utilizan las motocicletas eléctricas ensambladas en Cuba, con softwares de computación libres. El robot publicitado como un avance de la tecnología y la universidad cubanas, es sencillamente un contenedor metálico, colocado sobre una base con ruedas que soporta unos 400 kilogramos y puede cumplir pequeños recorridos previamente programados, según Juan Antonio Piñera, otro de los “ingeniosos” inventores.

Pero, no os asombréis de nada: Alexander González asegura que luego del premio ganado en la competencia de robótica virtual, los cubanos recibieron un pedido de Palmiche Galeno Plus para exportar a una academia canadiense, que de efectuarse sería la primera exportación cubana de un  producto semejante.

Miguel Díaz-Canel, tan mediocre ingeniero como político, debe estar contento porque cree que los cubanos bajo su dominio al fin están "pensando como país". Mal anda la nación cuando los medios de prensa oficialista solo se complacen mostrando semejante ideas.