Organizaciones del régimen invitan a jóvenes cubanos a "quemar los datos(móviles)" para celebrar sus aniversarios

Con la cara dura y sin sonrojo, pese a no bajar los precios de Etecsa, el régimen invita a "quemar los datos" para "celebrar" el 4 de abril, datos que, por demás, provienen casi siempre de recargas del exterior
Jóvenes conectados en La Habana. Foto: EFE
 

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Hay que tener la cara muy dura. No queda otra explicación posible. Que aun cuando muchos han reclamado una rebaja en los precios de Etecsa para estos tiempos de pandemia, y la empresa-monopolio ha hecho oídos sordos y se aparece con escasas “ofertas” que no resuelven el principal reclamo, una rebaja real y sustancial del precio de los datos móviles, resulta cínico, cuando menos, que organizaciones del régimen inviten a los jóvenes cubanos a “quemar los datos” para celebrar sus aniversarios.

Pero bien, con todo lo descabellado que parece, así funciona Cuba y el aparato institucional en ella desplegado por un régimen que sólo escucha al “pueblo” cuando de más restricción y compromiso con su permanencia e invariabilidad se trata.

De tal suerte, a propósito de que este sábado 4 de abril se cumple un aniversario más de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), el viernes la Asociación Hermanos Saíz (AHS) invitó a los jóvenes a la iniciativa "Vamos a quemar los datos", como parte de las acciones para “celebrar” a ambas organizaciones oficialistas, poco útiles realmente para la vida cotidiana de la juventud de la isla.

Según anticipó la Agencia Cubana de Noticias, la acción se desarrollaría en más de 100 páginas de Facebook, incluidas las de la AHS, StreamingCuba, la UJC y el Ministerio de Cultura.

“Con la colaboración de las productoras audiovisuales Lia Videos y WajirosFilms, diversos artistas compartirán canciones y poesías en una transmisión en vivo desde La Habana y Santiago de Cuba”, detalló la agencia noticiosa oficialista, que instó a utilizar en redes sociales las etiquetas #AHSCuba, #JóvenesPorlaVida, #ElArteTambiénSalva, #MantenteInspirado y #QuédateEnCasa, al tiempo que especificó que habría enlaces a todas las provincias.

Por su parte, la también oficialista Bohemia, otrora revista vanguardia del periodismo mundial, antes de 1959, convocó a los jóvenes a quedarse en casa y “celebrar online el 4 de abril”.

Es como si el régimen de verdad se creyera que son muchos los jóvenes de la isla que tienen esa celebración entre sus prioridades, o peor, que estarían dispuestos a gastar parte de sus datos, costosos y nunca provenientes de regalías estatales, en tamaño homenaje a algo que no les resuelve nada en su vida práctica.
 

 

La iniciativa es calificable de cínica porque la mayoría de los datos móviles con los que los cubanos de todas las edades se conectan provienen de recargas del exterior, una de las vías por las que el monopolio de las Telecomunicaciones en Cuba, Etecsa, ingresa cuantiosas divisas a las arcas de un Estado-Partido-Gobierno improductivo y disfuncional hasta para brindar servicios de calidad a buen precio.

A raíz de la propagación del coronavirus en Cuba, el régimen ha aconsejado y decretado el aislamiento social, a raíz de lo cual muchos han exigido en redes una rebaja de los precios de Etecsa para facilitar la comunicación y la obtención de información rápida y oportuna sobre la pandemia que tiene al mundo de cabeza.

Los paquetes de datos de la compañía son muy costosos y no guardan equilibrio con los salarios del país, además de que tampoco son honrados con una conexión rápida y estable. Pese a todo ello, y al continuo aumento de los reclamos, lo más que hizo Etecsa, respecto a los datos y la navegación desde el celular fue anunciar, sin especificar el monto de la diferencia, que en las madrugadas cobrarán otras tarifas de voz y datos, extenderá las cuentas nautas permanentes que expiran desde el 30 de marzo hasta el 30 de junio y alargará el período de utilidad de los bonos de recarga internacional a 30 días.

Aun así, el régimen apela al descaro y, cara dura y sin sonrojo o vergüenza, insta a quemar los datos en cuestiones vacuas en tiempos de pandemia, porque, quizás piense, así seguirá entrando dineros a sus arcas con más recargas desde el exterior.