Amnistía Internacional denuncia represión contra MSI y UNPACU

En su informe anual sobre derechos humanos en el mundo, la ONG señala un empeoramiento de la situación en Cuba: opositores encarcelados o perseguidos, periodistas bajo acoso constante, y un clima de privaciones económicas.
Violaciones-Cuba
 

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La organización Amnistía Internacional señaló la represión contra el Movimiento San Isidro y la Unión Patriótica de Cuba como dos de las violaciones de derechos humanos más llamativas en Cuba durante el año 2020.

En su informe anual sobre el estado de la cuestión —sobre Cuba, páginas 168-169—, la ONG recordó el arresto de Ferrer en octubre de 2019 y su juicio en febrero de 2020, un proceso legal que calificó como “empañado de irregularidades”.

Las autoridades cubanas habían impedido que la prensa, la Unión Europea y Amnistía Internacional observaran el juicio, agrega el reporte.

También señalaron que el acoso contra el MSI no se detuvo en todo el año. Los miembros del Movimiento estaban en la primera línea de la lucha contra el Decreto 349, una ley diseñada para censurar a artistas. “Las acciones de las autoridades simbolizaban la constante represión en Cuba del derecho a la libertad de expresión en el país”.

Luis Manuel Otero Alcántara, líder de la organización, permaneció encarcelado durante dos semanas en marzo tras haber sido acusado de “insultos a los símbolos de la patria” (artículo 203 del Código Penal), un delito que no se ajustaba al derecho y las normas internacionales de derechos humanos, y de “daños” a la propiedad (artículo 339).

En noviembre, el MSI atrajo la atención internacional cuando algunos de sus miembros se pusieron en huelga de hambre para exigir la liberación del rapero Denis Solís González, que había sido condenado a ocho meses de prisión por “desacato”, delito que tampoco se ajustaba a las normas internacionales de derechos humanos.

Amnistía Internacional recordó la redada policial que desalojó violentamente la sede de San Isidro y el plantón de artistas frente al Ministerio de Cultura para exigir el fin de la represión contra lo opositores y más libertades.

La libertad de prensa y expresión, por otra parte, no ha mejorado en nada, por el contrario. La ONG compendia casos de acoso, represión y arrestos a periodistas independientes en todo el país.

Entre ellos, los de los periodistas Camila Acosta y Roberto de Jesús Quiñones, ambos de CubaNet, la primera acosada por su trabajo, y el segundo encarcelado —liberado el año pasado— en Guantánamo.

Quiñones había publicado artículos sobre sus condiciones de reclusión, que incluían hacinamiento, mala calidad del agua y los alimentos, y falta de atención médica adecuada, precisa el informe.