Ola de interrogatorios policiales a cubanos que enviaron carta a los obispos por ayuda humanitaria retenida
Seguridad del Estado cubano ha iniciado una oleada de interrogatorios a firmantes de la carta que 70 católicos en Cuba dirigieron a sus obispos de la Iglesia Católica, pidiendo respuestas sobre la retención de la ayuda enviada desde la diáspora
Sede de la Dirección de Inmigración y Extranjería en Camagüey, donde están ocurriendo los interrogatorios (Henry Constantín)
 

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Por Henry Constantin

Este fin de semana la Seguridad del Estado cubano ha iniciado una oleada de interrogatorios a los firmantes de la carta que 70 católicos en Cuba dirigieron a sus obispos el pasado 4 de septiembre. Especialmente este lunes 21 de septiembre ocurrieron varias interpelaciones consecutivas a católicos de la ciudad de Camagüey, citados el día anterior, aunque también se reportaron citaciones para oficinas del Ministerio del Interior a firmantes del documento que viven en las diócesis de Pinar del Río y La Habana.

La misiva que firmaron los laicos perseguidos, y que La Hora de Cuba publicó en exclusiva el pasado 15 de septiembre, tenía como objetivo pedirles a los líderes de la Iglesia Católica en la isla su pronunciamiento en el tema de la ayuda humanitaria enviada desde Miami y retenida por el régimen cubano.

Sin que aún haya noticias de reacciones públicas a la carta desde el plano eclesial, el régimen cubano sí ha reaccionado, apostando por la represión, y enfocándose en algunos de los 70 firmantes del documento, de los que todos son residentes en Cuba, y la mayor parte jóvenes. Al menos dos signatarios de la carta que pidieron no ser identificados, revelaron el haber sido citados a la sede del Departamento de Inmigración y Extranjería, una dependencia del Ministerio del Interior en el reparto Vista Hermosa de la ciudad de Camagüey, a donde comúnmente son convocadas para interrogatorios personas relacionadas con la sociedad civil.

Los detalles de los eventos policiales no han sido dados a conocer por las víctimas, excepto hechos comunes a todos: que los agentes de la Seguridad del Estado nunca dejaron documento oficial de citación, que criticaron la ayuda humanitaria enviada por los exiliados cubanos, y preguntaron insistentemente a los interrogados por Neife Rigau, una de las muchachas que organizó la iniciativa de la carta, y cuyo nombre estaba escrito en un papel sobre la mesa del oficial interrogador, revelaron los citados. Un agente con grados de mayor, de piel blanca y calvo, que se hacía llamar Lázaro, realizó la mayor parte de los interrogatorios en Camagüey. Hasta el momento, se contabilizan más de seis personas citadas en al menos en tres provincias del país.

*Este texto fue publicado originalmente en La Hora de Cuba