Católicos cubanos piden que obispos se pronuncien sobre ayuda humanitaria retenida

En carta remitida a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, firmada por 70 fieles, se solicita que la Iglesia responda ante la retención de la ayuda humanitaria enviada por exiliados
Católicos cubanos piden que sus obispos se pronuncien sobre ayuda humanitaria retenida por el régimen
 

Reproduce este artículo

En medio de la desgracia económica provocada por totalitarismo castrista, el régimen tiene entre manos un nudo que no sabe desatar, o no quiere. Los voceros del régimen han pasado de negar que la ayuda humanitaria enviada por exiliados cubanos, esté en el Puerto del Mariel, a rechazar que el pueblo necesite donaciones, e incluso una de esas voces vinculadas a la Seguridad del Estado sugirió que allí podrían venir explosivos.

En tanto, 70 fieles católicos residentes en la isla, firmaron dos cartas -de similar contenido-, una dirigida al cardenal Juan García, arzobispo de La Habana, y la otra a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, pidiendo respuestas sobre la retención de la ayuda enviada desde la diáspora.

Las misivas, publicadas por La Hora de Cuba en su página de Facebook, refieren: “Solicitamos a la Iglesia Católica, de la que somos parte, que se pronuncie acerca de este tema”. Según precisa la nota del citado medio, las cartas “fueron entregadas el viernes 4 de septiembre en la sede del arzobispado capitalino por Anamely Ramos, crítica de arte, y el físico Joeluis Cerutti, en representación de otros firmantes que debido a las medidas de confinamiento por la epidemia, no pudieron asistir al lugar. Los gestores de las cartas esperaron hasta hoy para darlas a conocer con el fin de asegurarles a los obispos su previo conocimiento”.

La Hora de Cuba, detalla además que “los 70 firmantes, residentes todos en el territorio cubano y pertenecientes a las once diócesis en que este se divide eclesiásticamente, piden en primer lugar 'su atención y su comprensión'”. De acuerdo a la información publicada “más del 60 % de los firmantes son jóvenes”, la mayor parte pertenecientes a las diócesis de La Habana, Camagüey y Santa Clara.

“Sabemos que la ayuda llega nombre de pequeñas iglesias de denominación cristiana, que tienen sus papeles como receptoras en regla, por lo que legalmente no hay razón para que las autoridades se nieguen a entregarla. Al menos 15 000 familias se beneficiarían con esa ayuda. (…) Creemos que el hecho de que la ayuda sea recibida y distribuida por estas iglesias, habla bien de la vocación de servicio de nuestras instituciones religiosas y del rol que deben jugar en una sociedad tan dañada como la nuestra, no solo en la dimensión económica”, se señala en una de las cartas.

El escritor Rafael Almanza, Premio Nacional de Literatura Independiente Gastón Baquero; Iván Hernández,expreso político de la Primavera Negra, la Dama de Blanco Asunción Carrillo, y el joven académico y miembro del Centro de Pensamiento Convivencia, Jorge Ignacio Guillén, también suscribieron el documento, según publicó La Hora de Cuba.

A continuación publicamos la carta, también compartida también por la activista Rosa María Payá, líder del proyecto Cuba Decide, impulsor de la iniciativa Solidaridad entre Hermanos, a través de la cual se recogió y envío a la isla la ayuda humanitaria.

La Habana, 4 de septiembre de 2020

A su excelencia Cardenal Juan de la Caridad García y a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba:

Como feligreses venimos hoy ante ustedes para solicitar su atención y su comprensión. Hemos sabido, sobre todo por el flujo de información que se mueve en las redes sociales, que ha llegado a Cuba la ayuda humanitaria que enviaron del exilio, para paliar un poco la escasez que ahora mismo aflige a nuestro pueblo.

Sabemos que la ayuda llega nombre de pequeñas iglesias de denominación cristiana, que tienen sus papeles como receptoras en regla, por lo que legalmente no hay razón para que las autoridades se nieguen a entregarla. Al menos 15 000 familias se beneficiarían con esa ayuda.

Solicitamos a la Iglesia Católica, de la que somos parte, que se pronuncie acerca de este tema. Y que ponga el acento en la cuestión humana y en la solidaridad entre cubanos que, por razones múltiples y siempre dolorosas, están hoy separados. Que la distancia física no se ahonde con otras distancias espirituales o emocionales. Cuba es una sola y muchos de los que se han ido la sienten también como suya.

Creemos que el hecho de que la ayuda sea recibida y distribuida por estas iglesias, habla bien de la vocación de servicio de nuestras instituciones religiosas y del rol que deben jugar en una sociedad tan dañada como la nuestra, no solo en la dimensión económica.

¡Necesitamos todos sanar y reunir!

Nos encomendamos a nuestra madre, la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, para que nos ilumine a todos en este camino y nos ayude a imaginar y a actuar por el bien de nuestra Patria.

 

 

 

Relacionados