“Nos han quitado tanto, que el cubano ya está desilusionado”: Navidad en Cuba
La visita del Papa Juan Pablo II a Cuba rescató un poco la tradición navideña, pero el desabastecimiento comercial y el recelo del gobierno hacen que cada vez sea más difícil para los cubanos celebrar estas fiestas
Adornos para árboles de Navidad. /Foto: Cris Álvarez.
 

Reproduce este artículo

Se aproxima una de las fecha más esperadas por las familias cubanas, debido al auge que ganó la Navidad en Cuba luego de la visita del Papa Juan Pablo II en el año 1998.

Antes de la visita del Sumo Pontífice a la Isla, los cristianos— entre ellos los que profesaban su fe en la Iglesia Católica—, sufrían más discriminación por ser religiosos y creer en la existencia de “algo”.

Las acciones del régimen contra la comunidad religiosa cubana se remontan a las tristemente célebres Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), donde fueron recluidos, además de homosexuales, asesinos, violadores y ladrones, también cristianos, entre ellos sacerdotes, diáconos y fieles en general.

El cubano de a pie, ha vivido con muchas añoranzas en su vida y una de ellas es vivir la Navidad a plenitud, como se festeja en España, Estados Unidos, México, y otros países del hemisferio occidental y gran parte del mundo.

La alegría de recibir a familiares allegados a los que hace tiempo no se veían, de planificar comidas con amigos, y sobre todo, armar el Árbol de Navidad, es algo con lo que en Cuba aún se añora, sobre todo por los elevados precios de los artículos para adornar el arbolito.

Posiblemente, los cubanos seamos las personas que más pronto comienzan a armas su árbol de navidad, quizás debido a la añoranza de la fiesta, eliminadas de la tradición durante años por el gobierno.

“Es una falta de respeto los precios de las guirnaldas en la shopping, están súper elevados. Un rabo de gato cuesta 4 CUC, que es mi salario de una semana de trabajo”, dice Joel, un cristiano de la iglesia Pentecostal.

“El cubano ha perdido por las fuerzas, los deseos de celebrar como se debe la Navidad. Nos han inculcado la idea de que profesar la fe, o practicar actividades o cultos religiosos está mal, porque la iglesia católica siempre ha mantenido una postura de rechazo al comunismo”, comentó a ADN Cuba el Licenciado en Filosofía Yurizán de Armas.

Durante un recorrido por más de veinte tiendas de la Corporación Cimex, comprobamos los elevados precios de los adornos que se utilizan para armar el tradicional árbol de navidad.

 

 

Entre los pocos artículos que se encontraron, estaban las luces, con un costo de 20 CUC (500 CUP). También adornos como bolas de colores a 5. 25 CUC o 4.50 CUC.

“Parece que es que no quieren que armemos el dichoso arbolito, porque estos precios están impagables para unos artículos que no son de primera necesidad, como el jabón de baño o la pasta dental”, dijo Carmen, una clienta que se encontraba en el mostrador de una de las shopping.

Ángel Ernesto Lima, residente en el municipio Jatibonico, relató: “mi esposa y yo vinimos con idea de comprar algunas cosas que queríamos para el árbol, pero míranos [señala a su bolsa] nos vamos sin nada de eso, solo pudimos comprar boberías que no tienen nada que ver con la navidad”.

También los gustados Turrones de Alicante, de Jijona, de Yema, de Frutos secos, muy comunes por estas fechas del año, son impagables para la mayoría. El más barato puede oscilar entre los 3.00 CUC o 4.00 CUC, algo totalmente excesivo para el salario medio mensual de un cubano, que apenas rebasa los 40 CUC, según estadísticas oficiales.

 

 

“Nos han matado el espíritu navideño a lo largo de 60 años. Nuestros hijos han crecido sin saber qué es esta fecha, o quiénes son los Reyes Magos, o Papá Noel o Santa Claus, y esto algún día nos va a pesar porque estamos construyendo una sociedad totalmente atea”, dijo uno de los pocos sacerdotes que viven en Jatibonico.  

“Y no es que las personas tengan que creer en algo específico, sino que en Cuba nos han obligado a no creer. La Navidad es un tema vetado por el gobierno, las creencias son un tema vetado por el gobierno. Es que nos han quitado tanto, que el cubano ya está desilusionado”, añadió.

En ninguna de las tiendas visitadas por este reportero había árboles de navidad en venta.