“Muere la libertad donde comienzan dictaduras”: médico cubano expulsado de hospital y desalojado por opiniones críticas
El médico holguinero Alexander Pupo Casas, residente de la especialidad de Neurocirugía, fue expulsado de su centro laboral en Las Tunas y desalojado de la beca donde vivía, todo por opinar en redes sociales
Médico cubano Alexander Raúl Pupo Casas. Foto: Facebook
 

Reproduce este artículo

Alexander Raúl Pupo Casas, un médico cubano de 30 años de edad, sufre discriminación laboral por opinar críticamente en redes sociales sobre la situación social de su país.

Como temía desde hace varios días, el profesional holguinero residente de la especialidad de Neurocirugía, fue expulsado de su centro laboral, según confirmó al medio Radio Viva 24.  

Refirió que este jueves fue “pasado por una comisión de ética médica donde hubo un debate de más o menos una hora”, en el que él expuso los criterios por los cuales pensaba que no había violado ningún principio ético, pero los de la comisión sostuvieron que sus “publicaciones en internet violan la ética médica con respecto a lo que es un médico y la sociedad y que por esa razón sería expulsado del hospital”.

Además, ha sido desalojado de la beca que tenía en la provincia de Las Tunas, donde trabajaba en el Hospital Provincial “Doctor Ernesto Guevara de la Serna”, un centro clínico quirúrgico distante a unos 80 kilómetros del hogar de Pupo Casas.

“Hoy he sufrido en carne propia los atropellos que se cometen contra la libertad de expresión en este país, hoy viví en carne propia la mayor de las injusticias al ser privado de mi derecho a pensar libremente”, denunció poco después de los hechos en una nota que tituló “Muere la libertad donde comienzan las dictaduras”.

En una publicación de Facebook, el joven médico expresó: “Hoy en muchos amigos vi la decepción mezclada con impotencia cuando vieron que me desalojaban de la beca sin previo aviso y como si fuera un delincuente. Tantos médicos como yo que aun sabiendo lo injusto del proceder decidieron bajar sus cabezas solo porque saben que hoy soy yo, pero mañana pueden ser ellos”.

Añadió que “privar a un hombre del derecho libre de pensar y expresar su convicción es solo demostrar el miedo que tienen a la verdad, esa verdad que los agobia tanto que ahora los obliga a descargar su furia contra el pueblo y los hace olvidar hasta sus propios conceptos”.

El profesional de la Salud aseguró, sobre las acciones del régimen en su contra: “solo ratificaron mi ideología y me hicieron hoy sentirme más orgulloso de esta lucha contra lo mal hecho, contra la corrupción, contra la mentira impuesta al pueblo”.

Emplazó directamente a los acérrimos defensores del Partido Comunista y la dictadura, responsables de los acosos contra el médico: “Yo amo a Cuba más que usted, yo soy más revolucionario que usted, usted no ama al cubano, usted ama a su partido, quien ama a Cuba de verdad la defiende con su vida, no vende sus convicciones ni le esconde las verdades al pueblo. Usted no es justo, y la vida le pasará factura tal y como usted hoy me la está pasando a mí solo por defender un derecho constitucional. Hoy llueven sus represalias contra mí, su tormenta me sacude, pero no me tira al suelo. Más firme saldré de esto pues quien lucha con la verdad de su mano no puede perder”.

“Me podrán desalojar, me podrán expulsar de mi trabajo, podrán destruir al médico, pero no al hombre y sus ideas. Aquí estoy más firme y decidido que nunca soldado de la vida que no cederá a chantaje alguno, soldado de la verdad que no cederá terreno”, añadió el joven, que termino su escrito con un “¡¡¡Viva Cuba Libre!!!” y defendiendo que la verdadera revolución “somos nosotros”.