Los apagones pueden regresar porque el régimen cubano se está quedando sin combustible
Los molestos apagones, que tanto se repetían en el llamado "Periodo Especial" y también en momentos más recientes, amenazan con volver al panorama nacional.
Los apagones pueden regresar porque el régimen cubano se está quedando sin combustible
 

La crisis económica por la que atraviesa el país desde el 2018, ha provocado que, debido a la falta de liquidez del régimen para adquirir combustible en el mercado internacional, regrese al panorama cubano la amenaza de los apagones.

Un artículo publicado este 13 de agosto por el periódico estatal Adelante, perteneciente a la provincia de Camagüey, da cuenta de ello.

"El escenario energético se ha vuelto difícil en las últimas horas en Camagüey, como en el resto del país, por el déficit de carburante para la generación eléctrica", se lee en el periódico oficialista.

Precisa que esto "pone en tensión al sector empresarial y no estatal para ajustarse a las nuevas y reducidas cifras asignadas y buscar irremediablemente el uso de los recursos, tanto en la producción de bienes de consumo como de servicios".

Como siempre, el pueblo lleva la peor parte en esto. Es al que se le exige que haga un mayor esfuerzo, porque no solo se trata del sector residencial. El llamado al ahorro en el consumo de electricidad incluye el trabajo por cuenta propia, lo cual incidiría en su desarrollo, así como a la agricultura. A los campesinos, a pesar de la crisis alimentaria, se les pide que paren el riego mecanizado y dependan más de las lluvias, algo que sin dudas afectará la producción de alimentos destinados a la población.

Según el periódico Adelande, en Camagüey se toman medidas para que las entidades estatales no sobrepasen el "plan reajustado de energía".

"Con carácter extraordinario, en la sede del Gobierno Provincial, sesionó el consejo energético a ese nivel para alertar la necesidad de ajustar los planes y aplicar medidas organizativas excepcionales en cada centro laboral para cumplir los índices de consumo y llevar a punta de lápiz cada kilowatt empleado", precisó el mencionado medio y añadió que ante "el número de medidas que se están aplicando, es imprescindible arreciar el control diario. Como premisa, Camagüey no debe pasarse del plan reajustado de energía, por lo tanto, conlleva un análisis urgente en los consejos de dirección".

La medidas que conforman el nuevo plan de ahorro de energía en ese territorio incluyen que "de once la mañana a una de la tarde" se paralicen las actividades laborales, ya que se debe mantener "los aires acondicionados apagados y su cumplimiento no quedará a la espontaneidad".

"Un equipo de inspección de la empresa eléctrica supervisará en los centros de trabajo, de forma sorpresiva, el acatamiento de estas y otras orientaciones", precisa la nota.

"De seis de la tarde a 10 pm, horario también de máxima demanda y quedó claro para los participantes en el consejo que hay producciones continuas y encadenamientos, los cuales se replantearán, dándose preferencia a las inspecciones a los 188 centros altos consumidores todos los días".

Si bien a todas luces estas medidas tienen de fondo evitar los cortes de electricidad en el sector residencial, para evitar echar más leña al fuego de descontento que hay en la población, se trata solo de una manera de ganar tiempo (mientras encuentran una mejor solución). Sigue siendo una forma de dilatar lo inevitable, pues si se detiene la economía, por poco que sea, se profundiza más la crisis y a la larga el colapso va a ser inevitable: volverán los apagones.