Laritza Diversent sobre protesta en La Habana: Marcamos el ritmo nosotros, y ellos tuvieron que bailar a nuestro son
Laritza Diversent aseguró que el régimen cubano tuvo que bailar al son de los opositores que convocaron a una marcha el pasado 30 de junio
Laritza Diversent. Foto: Facebook

La activista de derechos humanos Laritza Diversent aseguró que aunque la protesta pacífica que había sido convocada para el pasado 30 de junio fue desbaratada por el régimen cubano, el triunfo fue de los opositores que intentaron participar, pues tomaron la iniciativa y marcaron “el ritmo” mientras que el Gobierno “tuvo que bailar a nuestro son”.

“Marcamos el ritmo nosotros, y ellos tuvieron que bailar a nuestro son. Lo hicimos sin violencia, no le dimos la oportunidad de utilizar la fuerza bruta. Aconsejar a los posibles manifestante antes, fue y es una buena práctica. Incluso se ha generado un debate sobre la necesidad de elaborar mejores estrategias, y ese es otro resultado positivo”, escribió Diversent en su cuenta de Facebook, en un análisis sobre lo sucedido.

Dijo que las acciones del 30 de junio quizás necesitaban una mayor estrategia, y para nadie era un secreto que habría represión, ya que el Gobierno es predecible.

Desde el día anterior, el lunes 29, agentes policiales y de la Seguridad del Estado acosaron a activistas políticos para evitar que participaran en la manifestación convocada para el martes 30, en el centro de La Habana, para protestar por la muerte de Hansel Hernández, de 27 años, fallecido el 25 de junio tras recibir un disparo de un policía.

 

 

ADN Cuba reportó que, en ese contexto, más de un centenar de opositores políticos habían sido detenidos ilegalmente por agentes del Estado durante algunas horas o sus casas habían sido sitiadas para que no salieran.

“Yo he documentado protestas en años pasados y he registrado mayor número de detención y operativos de vigilancia, pero no han tenido la misma visibilidad que la de este martes”, acotó Diversent.

Agregó: “¿Resultados Positivos? Mostramos una Cuba que nosotros, los que hemos sido víctimas de represión, conocemos bien, pero que dentro (la mayoría que está en la cola del pollo) y muchos que viven fuera ni se imaginan. ¿Cuántas veces se puede ver en vivo como actúa la seguridad del Estado al momento de detener, como fue el caso de la directa Oscar Casanella?”.

Destacó que los disidentes mostraron una realidad que muchos se niegan a creer o se empeñan en ignorar.

Generamos información, obtuvimos evidencia y trabajamos en equipo”, subrayó.

“La etiqueta #30JunioCuba, permitió seguir a los que denunciaron represión y nos permitió monitorear las redes sociales. Se generó información casi de forma inmediata y facilitó los reportes de prensa”, dijo Diversent, que también es abogada y periodista.

Empero, dijo que faltó un mejor proceso de observación y monitoreo, pues “los observadores son tan importantes como los manifestantes”.

 

 

Al respecto, aseguró que la persona que grabó la detención del artista independiente Luis Manuel Otero Alcántara “hizo un trabajo increíble”.

Añadió, no obstante, que no todos siguieron las recomendaciones, por ejemplo, no dejaron constancias de la forma en que estaban vestidos y la hora que salieron de sus casas, detalles importantes durante una desaparición forzada.

“Muchos no tienen red de contacto de emergencia para avisar momentos antes de ser detenidos. Hay que mejorar mucho, especial en las medidas para disminuir los riesgos de detención y violencia, ejemplo, elaborar protocolos de seguridad, etc.”, sugirió en su post.

Subrayó que quizás se enfocó mal el objetivo, el de gritar, portar carteles o caminar por una avenida exigiendo "nuestros derechos".

“En Cuba no se puede ejercer esos derechos, pero ¿acaso los que salieron de sus casas no se manifestaron? Sí, es verdad que no pasó de las redes sociales, pero mis vecinos en Cuba, que ahora son mis amigos en Facebook quizás en la madrugada, cuando nadie los vea, entrarán a mi biografía y podrán ver todo lo que compartí”, comentó.

“Ellos se van a enterar que hay cuatro gatos que están dispuestos a pasar un día en prisión exigiendo un cambio, que ellos también añoran. Quizás tus vecinos también hagan lo mismo”, aseguró.