Gobierno reconoce que Cuba está en fase de “transmisión autóctona limitada” de la COVID-19
La autoridades reconocieron otro momento del avance coronavirus por la isla, cuando se anunció que ha sido establecida “la fase de transmisión autóctona limitada” luego de detectarse 12 casos positivos Florencia, provincia de Ciego de Ávila
Cubana con mascarilla camina por una calle de La Habana. Foto: AFP

El gobierno cubano reconoció este martes otro momento del avance del nuevo coronavirus por la isla, cuando se anunció que ha sido establecida “la fase de transmisión autóctona limitada” de la enfermedad COVID-19, luego de confirmarse casos de personas contagiadas que no están conectadas con viajeros llegados del extranjero.

En una reunión de chequeo sobre la situación del coronavirus en Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel se refirió a 12 casos positivos registrados en el municipio de Florencia, en la provincia central de Ciego de Ávila, que se infectaron durante una fiesta.

“Fueron unos irresponsables”, afirmó el gobernante y llamó a actuar con “todo rigor” para combatir las manifestaciones de “indisciplina” de la población, según un reporte de la televisión estatal.

Hasta ahora, el gobierno se ha resistido a aceptar que existe transmisión comunitaria y argumentaba, según su propia escala, que Cuba se encontraba en “etapa pre-epidémica” porque los casos eran de viajeros procedentes de países aceptados, o cubanos “estrechamente vinculados” a esos viajeros.

El panorama cambió este martes en la noche. El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal, explicó que la etapa de “transmisión autóctona limitada” se decreta cuando se confirman casos en los que no se han podido establecer nexos con viajeros procedentes de zonas afectadas y están limitados a urbanizaciones pequeñas, localidades o instituciones del país.

En ese sentido, comunicó el propósito de considerar ya el establecimiento de medidas de cuarentena -hasta ahora no aplicadas en Cuba- que estaban reservadas para la fase epidémica de la COVID-19.

Indicó que a partir de este momento se incrementarán las camas tanto de hospitalización en planta como de cuidados intensivos, así como el diagnóstico virológico, y además se informará a la población sobre el cambio de fase con objetivo de elevar el nivel de percepción del riesgo que implica el contagio por el nuevo coronavirus SARS Cov-2.

Entre las nuevas disposiciones que adoptará el Ejecutivo, el primer ministro Manuel Marrero informó de la suspensión de las ventas de bebidas alcohólicas para consumir en centros gastronómicos como bares, cafeterías y restaurantes, e incluso cerrar esas instalaciones para evitar la concentración de consumidores, aunque indicó que se mantendrá la elaboración de alimentos para llevar.

También adelantó que se analizan todas las actividades laborales para identificar y cesar aquellas que no son imprescindibles por sus aportaciones y solo dejar en activo las relacionadas con el aseguramiento de alimentos y productos de primera necesidad.

Asimismo, se prevé limitar la cantidad de pasajeros en el transporte público -un servicio muy deficiente en Cuba y usado por la amplia mayoría- para mantener el adecuado aislamiento de cara a una disminución gradual de su utilización.

Aunque a destiempo según el ritmo que exigían los ciudadanos, el Gobierno ya ha ordenado medidas como el cierre de escuelas, la restricción de actividades en sectores no imprescindibles y la suspensión de eventos públicos. Sin embargo, continúan las aglomeraciones de personas en los desabastecidos mercados y tiendas de divisas para comprar comida y otros suministros ante una eventual y más estricta cuarentena.

El informe del Ministerio de Salud Pública (Minsap) de este martes sobre el coronavirus en la isla confirmó dos fallecidos más y el récord de 46 nuevos positivos, con lo que se elevó el total de muertes a 11 y a 396 los infectados de COVID-19. 

 

(Con información de EFE y foto de AFP)