"Falta de respeto mayúscula": periodista Mónica Baró critica aprobación de cultivos transgénicos en Cuba
La prestigiosa periodista Mónica Baró, ganadora del Premio Gabo, criticó la aprobación del Decreto-Ley No. 4 que “encamina hacia el uso de organismos genéticamente modificados”. Lo considera "una falta de respeto mayúscula a la labor de muchísimos agroecólogos y campesinos"
Cultivos transgénicos y Mónica Baró. Fotomontaje: ADN Cuba
 

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El régimen cubano abrió oficialmente desde este jueves la puerta a los cultivos transgénicos como "complemento a la agricultura convencional", en medio de una crisis alimentaria y de desabastecimiento agravada ahora por la emergencia sanitaria del coronavirus.

La prestigiosa periodista independiente Mónica Baró, ganadora del Premio Gabo, criticó duramente la aprobación del Decreto-Ley No. 4 del 2020 que “encamina hacia el uso de organismos genéticamente modificados”.

La reportera de la revista independiente El Estornudo lo considera “una falta de respeto mayúscula a la labor de muchísimos agroecólogos y campesinos que durante décadas han demostrado, con investigaciones y resultados de trabajo, que es posible no sólo producir alimentos con eficiencia y costos mínimos sino lograr soberanía alimentaria en Cuba sin recurrir a los controversiales organismos genéticamente modificados”.

En una publicación en su perfil de Facebook, Baró afirmó que “Cuba tiene un potencial agrícola extraordinario”. Según la periodista, los problemas de la producción de alimentos no tienen que ver con falta de capacidades sino de políticas democráticas y justas e inversiones”.

Para argumentar su punto, citó un dato elocuente: “que Cuba pierda 57% de sus cosechas, según un informe publicado por Mundubat, Organización No Gubernamental de ayuda al Desarrollo (…), habla sobre todo de la ineficiencia de las estructuras estatales que centralizan los procesos de producción y comercialización de alimentos”.

Mónica Baró señala como principal responsable de la falta de alimentos, al mismo sistema estatal que ahora aprobó la incorporación de transgénicos a la agricultura. “Debe ser muy triste para un campesino ver sus cosechas, una y otra vez, podridas; porque el camión que debía ir a recogerlas no llegó a tiempo, porque no había combustible, porque sencillamente a nadie en este mundo le importa más su cosecha que a quien la cultiva. Si en Cuba, una Isla rodeada de mar, con tierras diversas y fértiles, no tenemos suficientes alimentos, y estamos matándonos en las colas por comprar productos importados, no es debido a insuficiencias de campesinos y pescadores sino de las políticas del Gobierno”.

La reportera hizo certeras preguntas que apuntan directamente al régimen: “¿Por qué los campesinos no pueden importar medios de transporte para comercializar a precios justos sus productos a nivel local? ¿Qué tiene que ver esa restricción con el bloqueo o embargo [de Estados Unidos]? ¿Por qué sí se pueden traer carros y más carros modernos para el Ministerio del Interior y por qué los campesinos no pueden traer sus camionetas y lo que necesiten y comercializar sus producciones libremente?”

Opina que “con el incentivo de los organismos genéticamente modificados la producción de alimentos seguirá centralizándose aún más en el poder del Estado”.

La periodista desmonta una de los principales argumentos del régimen para promover los transgénicos: “esto nada tiene que ver con la soberanía alimentaria, un renglón para el cual Cuba recibe millones de dólares de organismos internacionales. Aquí nos debería preocupar no solo la calidad de lo que comemos sino también la pérdida de todavía más autonomía”.

Mónica Baró cree que “este Decreto-Ley No. 4, del Consejo de Estado, debe ser derogado de inmediato”, y en Facebook apeló a la ciudadanía: “Este es un tema que nos preocupa a todos, porque todos comemos y todos tenemos que hacer colas para comer. No es un tema que concierne solo a los agroecólogos y campesinos”.