"El pollo que hoy nos falta eran los huevos que tiraron en los actos de repudio"

Un usuario de Twitter compartió un comentario ocurrente y simbólico, que sintetiza lo que hoy es Cuba por las malas decisiones y acciones del régimen y sus acólitos
Colas enormes como consecuencia de la escasez son una constante en Cuba
 

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La represión de la policía y la Seguridad del Estado cubanas contra todo aquel que opina o disiente del orden impuesto y pretendido por el Partido Comunista crece a la par de la escasez y el desabastecimiento. Por ello, no son pocos los cubanos que acuden a las redes sociales a expresar su molestia e incomodidad con una realidad que les cercena su presente y futuro.

Las manifestaciones son muy variadas y acusan diferentes problemas de la Cuba actual, pero la gran mayoría tienen una base común: la insuficiencia e incapacidad del sistema económico y político del país para garantizar posibilidades de bienestar general a sus ciudadanos.

Entre las quejas o comentarios sobre ella hay algunos realmente ocurrentes, que sintetizan lo triste que ha sido la historia contemporánea de la isla y sus moradores, como éste suscrito por el usuario de Twitter Yoniel Suárez Guerrero, para quien “el pollo que nos falta eran los huevos que se tiraron en los actos de repudio”.

Los actos de repudio, nuevamente en boga por estos días, fueron uno de los mecanismos de defensa institucionalizados por el régimen para atacar y silenciar a sus detractores. De él han sido víctimas intelectuales, artistas y ciudadanos de cualquier otra índole que han osado manifestarse o criticar al sistema totalitario.

En épocas de abundancia ficticia, pues obedecía a subsidios de la Unión Soviética a la isla y no a un esplendor económico auténtico, dichos actos solían ir acompañados de huevos que los fervientes defensores del régimen lanzaban a los desafectos, referidos despectivamente “gusanos” o “escoria”. Sin embargo, en estos tiempos de crisis y escasez de alimentos, los actos de repudio suelen ser sólo imitaciones de los de antaño.

Consignas huecas y acusaciones vacías es todo lo que tienen los civiles o represores camuflados entre la masa que participan en cada uno de esos montajes, quienes a veces osan incluso violentar también la integridad física de activistas u opositores.

“Tirando huevos a nuestra propia gente por orden de un tirano acabamos con nuestra dignidad, vendiendo nuestra libertad, y eso nos llevó a la pobreza de hoy en una economía comunista que no nos abastece de nada. Son símbolos escondidos en un gesto”, escribió como comentario otro usuario al tuit de Suárez Guerrero.

Sin dudas un resumen de la escasez de los repudios y de la Cuba comunista toda.