El acceso a la educación en Cuba en tiempos de epidemia
Cuba carece de infraestructura y condiciones para la educación desde casa. Las teleclases no son suficientes ni brindan iguales posibilidades a todos
Niños tomando teleclases en Cuba

Desde el 24 de marzo se suspendieron las clases presenciales en Cuba como parte de las medidas de aislamiento social orientadas por el Gobierno cubano para prevenir el COVID19. Se esperaba la reanudación de la asistencia a los centros educativos el 20 de abril, que no pudo ser posible por el aumento de los casos confirmados de coronavirus en el país.

El día 27 de abril se actualizó la parrilla de la programación de teleclases, que inició para dar continuidad al curso escolar desde casa. Se incorporaron los programas de El Ministerio de Cultura y el Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación.

El hijo de Deily Castro tiene siete años y cursa el segundo grado de la enseñanza primaria. “Las teleclases son en mi opinión un complemento para apoyar el trabajo del profesor, no como una herramienta base para el aprendizaje”, reflexiona Deily, quien reside en la ciudad de Santa Clara y considera que las teleclases sirven para repasar el contenido dado, pero complejiza el aprendizaje de nuevos contenidos sin el apoyo del profesor que explique con detenimiento. 

“Las teleclases son pocos motivadoras y en mi caso veo clases que mi hijo aún no ha dado. Al ser la única opción que tienen nuestros alumnos, hay que preocuparse por que sean más amenas, más completas, más lentas para aquellos que no puedan grabar y, por supuesto, más explicativa para los padres que a pesar de conocer o no el contenido, no tenemos la capacidad de enseñanza”.

Deily también se preocupó por aquellos niños que no puedan recibir las teleclases por falta de televisión en casa o de la cajita descodificadora, que facilita grabar los programas y poder repetirlos cuantas veces sea necesario, hasta que el alumno aprenda el contenido. Y debido al problema epidémico actual no deben tocar la puerta de un vecino o familiar cercano que les facilite la televisión.

Nachy Mairata Leiva, natural de Sagua la Grande, es madre de una adolescente de 14 años que cursa el noveno grado. Su hija, como todos los alumnos del país, debería estar recibiendo el contenido mediante las clases televisivas, pero aseguró que las instrucciones dadas por la profesora guía del curso son de no hacer nada. “Conversando por teléfono con la profesora guía de la niña me dijo que van a conformar el escalafón con el 70 por ciento de las notas que tienen hasta el momento. Dijo que no era necesario seguir el contenido por el televisor ni prepararse para las pruebas finales, ya que el curso se dará por vencido, y le otorgarán la enseñanza media en dependencia del número en el escalafón”, cuenta Nachy en una entrevista vía telefónica para ADN Cuba.

Consultando el programa de estudios en la página web del Ministerio de Educación de Cuba, verificamos la programación de clases televisivas para la enseñanza de secundaria básica. El oficialista Cubadebate publicó el 22 de abril en formato PDF la programación de la semana, que incluye las teleclases de Historia de Cuba, Matemáticas, Física/Química y Español-Literatura para noveno grado.
 

 

Según anunció el Ministerio de Educación Superior (MES) de Cuba, se decidió posponer los exámenes de ingreso al nivel superior previstos para mayo próximo.

Dan, de 18 años, es estudiante del grado doce en La Habana. Se está preparando para las pruebas de ingreso mediante las clases televisivas. Aspira a matricular en la carrera de Ciencias Alimentarias. Javier, de 19 años, vive en Sancti Spíritus, se desvinculó de los estudios al terminar el duodécimo grado. Ahora quiere presentarse a las pruebas de ingreso por concurso para la carrera de Economía. También se está preparando con apoyo de las antiguas anotaciones que aún conserva de sus años como estudiante y los repasos para pruebas de ingreso (RPI) en la televisión.

Un estudiante de quinto año de la carrera de Lenguas Extranjeras, que prefirió mantener el anonimato, está indignado con la situación actual. Tenía previsto graduarse este año. “Cuando se suspendieron las clases presenciales seguimos recibiendo el contenido por WhatsApp fundamentalmente, y existía una cierta comunicación entre los profesores y alumnos. Por suerte yo me he podido mantener conectado”, cuenta nuestra fuente. “Me gustaría que las clases presenciales continúen en los meses de vacaciones, si el coronavirus lo permite, para no atrasarnos en el nuevo curso en septiembre”.

Las videollamadas son el método no presencial que más se aproxima a una interacción directa, debido a que sigue siendo un ‘cara a cara’. Aunque sea a través de una pantalla: permite comunicarse en tiempo real, compartir impresiones, observar la reacción del alumno. Además de las facilidades de trabajar con equipos tecnológicos que permiten realizar acciones como compartir documentos y utilizar recursos online que en una clase tradicional no se podría.

Este método es utilizado por los sistemas educativos de varios países. Se han creado plataformas de educación online totalmente gratuitas y en varios idiomas. Las empresas de telecomunicaciones bajaron sus precios e incrementaron la conectividad, lo que facilita las conexiones desde la casa.

Etecsa, el monopolio de las telecomunicaciones en Cuba ofrece precios de conexión a internet que sobresalen de los bolsillos del ciudadano que recibe un salario estatal. Tampoco la sociedad se encuentra informatizada en su totalidad, ni todos tienen acceso a un dispositivo inteligente. Entre las ofertas que desplegó la empresa se encuentra el alargamiento de la vida del bono obtenido por una recarga internacional y el incremento de un gigabyte para la conexión a internet con la misma. Sin contar que todos los usuarios de la telefonía móvil de Etecsa no tienen familiares o amigos en el exterior que les recarguen. 

El pasado 22 de abril se dio a conocer la aplicación MiClaseTV, solo disponible para dispositivos android en el sitio Apklis. La aplicación, desarrollada por la Dirección de Tecnología Educativa del Ministerio de Educación de Cuba (Mined), funciona como una herramienta para descargar las teleclases transmitidas por la televisión y poder verlas de manera offline en los dispositivos móviles.
“Por dónde único puedo ver las teleclases es por Wifi y cuando descargo por datos me consume los datos internacionales”.

“¿Por qué no me descarga las clases? Cuando va por la mitad me dice que error”.

“La aplicación se instala bien, abre perfectamente, te muestra las clases por enseñanza, te muestra el botón de descarga, pero ahí surge el problema, no se descargan los videos. He buscado en las herramientas de descarga de mi teléfono y ahí están los videos listos para descargar, pero nunca se descargan. Quien lo haya logrado que explique cómo se hace”. 

Estas son algunas de las quejas en el sitio de descarga de la aplicación. De las fuentes consultadas para este reportaje, todas aseguraron que no la están usando.