Eduardo del Llano propone cobrar 3 mil pesos a quienes participen en actos de repudio

El escritor y cineasta cubano propuso que, a partir de enero, le cobren tres mil pesos a los protagonistas de los actos de repudio. Ahí se acabará la cacarreada "espontaneidad"
Eduardo del Llano
 

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El escritor y cineasta cubano Eduardo del Llano propuso que, a partir de enero, le cobren tres mil pesos a los protagonistas de los actos de repudio.

En su página oficial de Facebook el intelectual crítico los pogromos organizados por el régimen contra quienes disienten de sus políticas.

“Los actos de repudio son siempre repugnantes, siempre injustificables, y deben desaparecer ya.

...pero en lo que arriba acaban de entenderlo, aquí les dejo una humilde sugerencia: que, a partir del 1 de enero, tarifen la participación en ellos con el mismo espíritu con que cobrarán la electricidad o los servicios legales. Hay que ver si todo ese "pueblo espontáneo" lo sería tanto si tuviera que pagar tres mil pesos por el derecho a intervenir en uno. O peor, si sus familiares en el exterior tuvieran que costeárselo” dijo.

La propuesta de Del Llano también esboza una denuncia hacia los precios impuestos por el castrismo para servicios tan necesarios como la electricidad que subirá cuatro veces su valor con respecto a la tarifa vigente.

El artista, quien ha levantado polémica en más de una ocasión, se pronunció el pasado octubre en contra de los mítines y la represión orquestada por el gobierno contra la oposición pacífica.

Recientemente el subsecretario de Estado norteamericano, Michael G. Kozak rechazó la nueva oleada de los clásicos mítines de repudio en Cuba -ahora rebautizados por el régimen como “actos de reafirmación revolucionaria”- contra opositores y periodistas independientes.

Para Kozak, los actos de repudio no son más que “una herramienta diseñada por Castro” cuyo principal objetivo ha sido enfrentar “a los vecinos entre sí”, refiere el diplomático en su cuenta de Twitter.

El tuit del subsecretario Kozak, reproducido por la Embajada de Estados Unidos en Cuba, habla de “las turbas patrocinadas por el régimen” que, explica, “denuncian, acosan y arruinan el sustento de aquellos que piensan diferente”.

En las últimas semanas varios activistas y periodistas independientes han sido víctimas de actos de repudio. La reportera Iliana Hernández fue una de ellas, aunque en esta ocasión los intentos de desestabilizar a la cubana fracasaron ante su valentía.

También el joven Adrián Rubio, que estuvo en la sede del Movimiento San Isidro, sufrió un pogromo en su barrio. Rubio es objetor de conciencia del servicio militar en Cuba.

La ONG Prisioners Defenders había alertado sobre que esto podía pasar.

"¡Urgente! Rechazamos acoso de fuerzas policiales y convocatoria de acto de repudio contra uno de los 14 acuartelados del @Mov_sanisidro, Osmel Adrián Rubio Santos, de 18 años, su madre y su hermana de 10 años", agregaron en Twitter.

La dictadura ha catalogado estos actos como “espontáneos” cuando son organizadas desde las oficinas de la Seguridad del Estado. Es práctica común del castrismo usar a los trabajadores estatales para sus fines políticos y dividir a los cubanos.

El pasado 10 de diciembre una turba de trabajadores del Ministerio del Transporte fueron captados por la periodista independiente Luz Escobar. 

“Desde anoche los trabajadores del Ministerio de Transporte ensayan este acto de “reafirmación revolucionaria”. “Yo soy Fidel”, decía el coro. Le dieron la vuelta a la manzana con carteles y banderas y en los altavoces “Gallo de pelea” #QueCheoTodo”, tuiteó la reportera de 14yMedio.