Economista cubano enmienda plana a Frei Betto y su consejo de consumir cáscara de papa

El fraile brasileño recomendó freír cáscaras de papa como 'saladito', pero la producción del tubérculo en la isla está en crisis desde hace años
Pedro Monreal y Frei Betto
 

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El economista cubano Pedro Monreal le enmendó la plana este domingo al fraile dominico brasileño Frei Betto y su más novedoso consejo para los cubanos que sufren la escasez de alimentos en la isla: consumir cáscara de papa.

“¿Cáscara de qué…? La producción de papa entró en fase de crisis en 2012, cuando se ‘normalizó’ una producción inferior a 150 mil toneladas anuales. Incluye tres años especialmente críticos (2014, 2016 y 2021) con niveles inferiores a 100 mil toneladas. No es una crisis reciente”, escribió Monreal en Twitter.

El economista acompañó su tuit con una gráfica que ilustra el declive de la producción del tubérculo en la isla, lo que imposibilita a muchos cubanos seguir los consejos nutritivos de Betto, en caso de que quisieran hacerlo.

La sugerencia de consumir cáscara de papa fue hecha por Betto en el espacio televisivo oficialista Mesa Redonda. Según el teólogo de la liberación, freír cáscaras de papas permite obtener un alimento “excelente para picar cuando se toma un trago”.

Además de este saladito, aconsejó utilizar las cáscaras de melón para hacer dulces y las hojas de las zanahorias en diversos menesteres culinarios, en tanto “tienen mucho poder nutritivo”.

El decrecimiento de la producción de papas no sería el único obstáculo para que muchos cubanos pudieran materializar el consejo de Betto. Recientemente, el régimen elevó el precio de venta minorista de la libra de papa fresca de tres a cinco pesos, y el de la libra de papa conservada en frigorífico a seis.

“La papa es un cultivo exigente que, para lograr adecuados rendimientos, requiere de la aplicación de fertilizantes y pesticidas importados, por lo que su producción se realiza en condiciones complejas, ante la crisis mundial originada por la COVID 19 y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a nuestro país por el gobierno estadounidense, que encarecen las operaciones de importación y fletes”, argumentó el régimen para justificar el aumento del precio de la papa, la segunda subida desde que dio inicio la fallida “Tarea ordenamiento”.

Betto, quien se desempeña como asesor de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha sido objeto de críticas en varias ocasiones durante los últimos meses por sus criterios en torno a la situación alimentaria en Cuba.

A fines de diciembre del pasado año, cual agudo observador de la cotidianidad cubana, pero con las comodidades que su condición de intelectual extranjero amigo del régimen le granjean, había afirmado que el problema de la alimentación en Cuba era que los cubanos tenían mucho apetito y malos hábitos alimenticios.

El 18 de febrero, en plan reincidente y sin mostrar consideración alguna por las críticas que le llovieron tras ese primer planteamiento, aseveró que “Cuba no padece hambre”, aunque corre “el riesgo de inseguridad alimentaria”.