Cubanos hacen colas para comprar picadillo y chancletas a pesar del coronavirus

A pesar de la presencia del nuevo coronavirus en Cuba, la población no deja de aglomerarse a fuera de las tiendas y otros establecimientos comerciales para adquirir artículos de primera densidad.

Motivado por esta problemática, y teniendo en cuenta la intervención realizada por el Primer Ministro del régimen de los Castro, Manuel Marrero Cruz, el día de ayer en el espacio televisivo Mesa Redonda, este 24 de marzo el usuario de Facebook, Manuel Alejandro Rodriguez Yong, realizó en esa popular red social una publicación dirigida al mencionado dirigente.

"Sr. Primer Ministro: No sé en otros lugares del país, pero en su natal Holguín parece que el Gobierno provincial es muy lento o se han pasado por sus santos testículos las medidas anunciadas ayer", escribió Manuel Alejandro, quien acompañó sus palabras con cinco fotografías realizadas en diferentes establecimientos comerciales de esa oriental provincia, donde se aprecian grandes colas.

En su publicación Manuel Alejandro también reclama por la falta o el ningún control que hay por parte de las autoridades, y principalmente por la ausencia de la policía, en un momento donde debe privar el orden como una de las medidas para frenar la propagación del COVID-19.

"Nunca me han gustado las fuerzas represivas, pero me pregunto (al menos en Holguín) ¿dónde está la policía en un momento como este? Ya que sin dudas no podemos comportarnos como seres civilizados y no somos capaces de respetar la distancia entre personas o siguen los pleitos porque siempre hay alguien que se quiere colar, pensé que hoy la realidad sería distinta, pero ya he podido comprobar que no".

De igual manera Manuel Alejandro desmiente que en esa provincia se le esté ofertando pollo a la población en las tiendas que comercializan sus productos en CUC.  

"Ah, por cierto: no se donde eran las colas para el pollo porque muchas de estas y al menos la que hice yo era para picadillo, excepto una (repleta de unos desquiciados coterráneos) que era para comprar chancletas. Así no sé cómo coño vamos a frenar esta epidemia".

A pesar de la presencia del virus de Wuhan en la isla, la población continúa, y todo indica que continuará aglomerándose en las tiendas, porque la escasez de alimentos y otros artículos de primera densidad, los obliga, a pesar del alto riesgo al que se exponen.