Cuba rebasa los 2.000 contagios por COVID-19

Según el Minsap, 15.904 personas permanecen ingresadas con motivo de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. De ellas, 6.626 son casos confirmados y activos
Cuba rebasa los 2.000 contagios por COVID-19
 

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Cuba rebasó en las últimas 24 horas los 2.000 nuevos contagios de COVID-19, enfermedad que va al alza nuevamente en la isla desde hace tres semanas como consecuencia de la propagación de la variante Ómicron y la apertura plena de las fronteras.

De acuerdo con el más reciente parte informativo del Ministerio de Salud Pública (Minsap), el viernes murió otra persona por complicaciones derivadas de la COVID-19, mientras 2.174 fueron diagnosticados como nuevos positivos a la enfermedad viral.

El Minsap, cuyas cifras han sido puestas en entredicho por cubanos dentro y fuera de la isla en reiteradas ocasiones, detalló que 15.904 personas permanecen ingresadas en el país por diferentes aspectos relacionados con la COVID-19. 

De ellas, 8.929 son sospechosas de un eventual contagio y 6.626 son casos confirmados y activos de la enfermedad, 1.408 más que los reportados en la jornada anterior, luego de que el número de altas médicas en las últimas 24 horas (765) fuese inferior al de los nuevos positivos.

Con los nuevos incrementos, el acumulado de casos desde el inicio de la pandemia en Cuba ascendió a 974.687. De estos, 8.326 han muerto y 959.678 se han recuperado, según las estadísticas del Minsap.

El paciente fallecido fue un hombre de más de 90 años residente en la provincia de Sancti Spíritus. Como comorbilidades que complican la evolución clínica ante el contagio padecía de hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedad renal crónica y cardiopatía isquémica crónica.

Camagüey fue la provincia con peor situación epidemiológica al registrar en la jornada de viernes 361 nuevos positivos. Le siguieron Pinar del Río y Matanzas, con 293 y 251 casos, respectivamente.

En los servicios de cuidados intensivos permanecen ingresados 39 pacientes, de los cuales cuatro están en estado crítico y 35 son reportados como graves. 

Hasta el 5 de enero, el 85,6 por ciento de la población cubana, cerca de 9,7 millones de personas, había completado el esquema de vacunación con alguno de los tres inmunógenos de producción nacional aprobados por la autoridad reguladora para su uso de emergencia, ninguno de los cuales ha sido certificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En algunos municipios se aplicó la vacuna de la farmacéutica china Sinopharm en su esquema de dos dosis, seguida de una tercera dosis de Soberana Plus, del Instituto Finlay de Vacunas de Cuba.

El aumento de los casos de coronavirus en Cuba, luego de meses de una disminución sostenida que siguió en el tiempo al peor rebrote de la enfermedad en la isla, es asociado a la llegada de la variante Ómicron y el arribo de turistas y viajeros internacionales.

Para intentar frenar la nueva alza epidémica, el régimen dispuso nuevas medidas sanitarias que entraron en vigor el 5 de enero.

Como parte de esas medidas se mantiene la exigencia de presentar en el punto de entrada un esquema de vacunación completo y un resultado negativo de un PCR-RT realizado como máximo 72 horas antes del viaje para los viajeros de Sudáfrica, Lesoto, Botswana, Zimbabue, Mozambique, Namibia, Malawi y Eswatini.

Estos tienen que pasar, además, una cuarentena obligatoria por ocho días en un hotel destinado al efecto, asumiendo el propio viajero los costos. Al séptimo día se hace una toma de muestra que, de resultar negativa, permite el alta de la cuarentena al octavo día.

Para los viajeros del resto del mundo, sean o no residentes en Cuba, es obligatorio presentar en el punto de entrada un esquema de vacunación completo y mostrar el resultado negativo de un PCR-RT realizado como máximo 72 horas antes del viaje.

Los cubanos residentes en el país que no tengan esquema de vacunación están obligados para entrar a territorio nacional a realizarse en el punto de entrada una toma de muestra PCR y a cumplir una cuarentena obligatoria de ocho días en un hotel destinado al efecto, asumiendo el propio viajero los costos.