"Cuba no es un país pobre", asegura embajador de Argentina en La Habana

El embajador de Argentina en Cuba, Luis Alfredo Ilarregui, afirmó que Cuba “no es un país pobre, sino uno que está sujeto a una situación económica difícil”, en un acto de entrega de donativos.
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El embajador de Argentina en Cuba, Luis Alfredo Ilarregui, afirmó que Cuba “no es un país pobre, sino uno que está sujeto a una situación económica difícil”, en un acto de entrega de donativos.

“Argentina tiene una larga trayectoria en la denuncia del bloqueo: desde Perón, en 1974, y Alberto Fernández [actual presidente del país], que vuelve a replicar esa misma postura”, declaró el diplomático desde el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana.

Las declaraciones ocurrieron durante la ceremonia de entrega de un donativo del país sudamericano a Cuba de unas 3,5 toneladas de insumos médicos, entre ellos jeringuillas y equipos de protección, que serán destinados a la lucha contra la Covid-19.

Contribuyeron con la donación el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba, la Unión de Residentes Cubanos y la Asociación Argentina de graduados en la mayor de las Antillas, asegura Granma.

Actualmente la isla vive el tercer y más peligroso rebrote de la pandemia, con unos 6000 casos diarios del virus y entre 60 y 80 fallecimientos, según las cifras del Ministerio de Salud Pública. La víspera, el número de infectados sobrepasó los 9200.

La pandemia puso en crisis al sistema de salud cubano. Reportes que llegan a la prensa independiente desde la isla hablan de hospitales abarrotados, escasez de medicamentos, ambulancias y camas.

El gobierno cubano reconoció la falta de oxígeno para atender a los pacientes graves de Covid-19, aunque matizó diciendo que se debía a una rotura en la principal planta generadora del país.

Al comenzar la pandemia, el gobierno cubano decidió no participar del mecanismo Covax, que busca llevar vacunas aprobadas a las naciones más pobres, sino que optó por desarrollar sus propias dosis.

En cambio, utiliza sus propios fármacos, Abdala y Soberana, que no cuentan aún con el aval de la Organización Mundial de la Salud.

Abdala y Soberana tienen una eficacia del 92 y el 62 por ciento, respectivamente, según los estudios realizados en Cuba, que no han sido avalados por la Organización Mundial de la Salud.

Los países no necesitan aprobación de la OMS para utilizar ninguna vacuna y se trata de una decisión "soberana" de cada nación, según aclaró con anterioridad la Organización Panamericana de Salud a BBC Mundo.