Amiguitos del Che y Futuros comunistas: nombres de círculos infantiles cubanos

El adoctrinamiento en Cuba comienzas desde edades muy tempranas, e incluye cosas tan absurdas como los nombres que pone el régimen a los círculos infantiles, por ejemplo, Amiguitos del Che, o Futuros comunistas
Niños en círculo infantil de Cuba, disfrazados de policías de la dictadura
 

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El adoctrinamiento en Cuba comienzas desde edades muy tempranas, e incluye cosas tan absurdas como los nombres que pone el régimen a los círculos infantiles, por ejemplo, Amiguitos del Che, o Futuros comunistas.

Si bien a más de uno esto puede provocarle una buena carcajada, por lo ridículo, hay que llamar la atención sobre el hecho de que Ernesto “Che” Guevara era un guerrillero violento, a quien se ha acusado de “asesino” y fusilamientos arbitrarios. También, hacer notar que el comunismo es una ideología genocida que se ha cobrado la vida de más de 100 millones de seres humanos, en varios países.

Sobre los nombres de los círculos infantiles en Cuba, el joven actor cubano Carlos Alejandro Rodríguez Halley realizó recientemente una publicación en su Facebook, donde invita a sus amigos a revisar en las Páginas Amarillas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (Etecsa), los nombres de estas instituciones dedicadas al cuidado de los más pequeños de casa.

“Hola a todos mis amigos. Los invito a visitar las páginas amarillas de Etecsa para que pasen un rato ameno leyendo los nombres de los círculos infantiles”, escribió Rodríguez Halley y agregó: “Les pido de favor que en los comentarios dejen el nombre de su círculo infantil. El mío es Retoño comunista”.

Además, para facilitarles el ejercicio a quienes se animen a zambullirse en los recuerdos del adoctrinamiento, el actor compartió en su publicación ocho imágenes donde se pueden leer nombres como Cederistas del Futuro, Amigos del MININT, Pequeños Socialistas, Pequeños Microbrigadistas –este qué difícil debe ser de pronunciar por los niños–, incluso Futuros Cosmonautas, en un país donde las expectativas de ser piloto son muy pero que muy bajas, como para ilusionar a los niños con el sueño de algún día formar parte de una misión espacial.


Por supuesto, los comentarios a la altura del humor que se gastan los cubanos cuando se trata de denunciar los absurdos del régimen no se hicieron esperar, como el de Grethel Días, quien dijo: “Huy qué emoción ver todos estos nombres… no sé por cuál decidirme, ninguno me identifica. Castillito de miel me atrae, ¿pero y la miel? Cómo explicar que todo es una hipótesis, ni hay castillo, ni miel, ni princesa, y Apisun [marca con la que se comercializa la miel producida en Cuba] no sé si sigue fabricando… En fin, qué difícil. La pusiste dura”.

Lo más lamentable es que esta práctica de sembrar ideología desde muy corta edad está extendida por toda la isla, y pasa desapercibida. Como si la política y el adoctrinamiento usados de este modo no constituyeran maltrato infantil, algo que no debiera existir en Cuba, ni en ninguna otra parte del mundo.