Santa Clara: organizan acto de repudio contra activista de marcha del 15N

Saily González, promotora de la Marcha Cívica por el Cambio en Santa Clara, denunció un mitin de odio cerca de su domicilio. Llevaron estudiantes ante la poca asistencia de vecinos
 

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La activista cubana Saily González Velázquez, una de las promotoras de la Marcha Cívica por el Cambio en Santa Clara, denunció en sus redes sociales un acto de repudio organizado en su contra por el gobierno.

“Esta tarde en mi barrio los compañeros del Partido Comunista de Cuba pensaban que tendrían el apoyo de todo el barrio para su ridículo acto de reafirmación revolucionaria”, publicó González en su Facebook.

Explicó que, “excepto por dos o tres vecinos (que respeto y quiero mucho, aunque me duela su ceguera), el barrio prefirió alejárseles y reírse de ellos en la distancia, poner música para dejar de escuchar la gastada 'Hora de gritar Revolución', proponerme una bandera cubana gigante para que la colgara en el portal de mi casa”.

La emprendedora y miembro del grupo contestatario Archipiélago que convocó para el 15 de noviembre a una manifestación en toda Cuba, dijo que ante la poca asistencia de los vecinos “tuvieron que movilizar estudiantes y tuvieron que mentirme cuando les pregunté de qué iba la actividad”.

González Velázquez publicó videos del acto realizado a pocos metros de su domicilio, en el que se ve a estudiantes uniformados, banderas cubanas e imágenes de propaganda sobre figuras de la historia nacional. También a individuos vestidos de civil, en actitud vigilante, sobre motos como las utilizadas por la Seguridad del Estado en sus operativos.

Cuando González preguntó a los estudiantes “qué se celebra”, una joven le dijo que estaban allí por “un trabajo comunitario”.

En un segundo video se escucha a un funcionario castrista arengando en contra de la marcha pacífica a favor de los derechos humanos y la libertad de los presos políticos.

Está claro que ahora, ni en el futuro, el derecho a la manifestación puede utilizarse para subvertir el sistema político, para derrocar el proyecto socialista cubano, o para establecer alianzas con grupos y organizaciones que reciban financiamiento exterior con el objetivo de promover los intereses del gobierno de los Estados Unidos y otras potencias extranjeras”, alega el orador.

El funcionario lanzó amenazas contra Archipiélago acusando a sus promotores de una “deshonrosa y canalla acción anexionista”, aunque Saily González, el dramaturgo Yunior García y otros activistas han declarado explícitamente los motivos lícitos de la marcha y su independencia.

“¡Orgullosa de mi barrio que ha despertado! Y dispuesta a respetar a quienes se reafirman como continuidad, siempre que sea desde la sinceridad. Espero la misma actitud de ellos hacia mí”, expresó la activista por la democracia tras el mitin de odio.

“De más está decir que las palabras 'gritadas' no son más que cuentos que ha inventado el poder para desacreditarnos a los de Archipiélago. (...) En esta lucha, como en la vida, el primero que grita pierde”, concluyó González.

Según el historiador, escritor y profesor cubano Abel Sierra Madero, “los actos de repudio son prácticas violentas e institucionalizadas en Cuba. Son rituales gestionados por el Estado contra personas indefensas”. El ensayista sostiene que, contrario a lo que muchos creen, “se implementaron en la década de 1970, mucho antes del éxodo del Mariel”.