Cuba registra otra jornada de máximos pandémicos: 87 muertes y 9747 casos de COVID-19

Además de las elevadas cifras, la jornada se erige como una de las más tristes por tres muertes maternas y una infantil, de una niña de 12 años, residente en Cienfuegos
Cuba registra otra jornada de máximos pandémicos
 

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Las autoridades sanitarias de Cuba reportaron este domingo el diagnóstico la víspera de 9747 nuevos casos de COVID-19 y el fallecimiento de otras 87 personas como consecuencia de la enfermedad, las cifras más altas para un período de 24 horas desde el inicio de la pandemia en la isla, en marzo de 2020.

En su habitual conferencia matutina para informar sobre la propagación de la pandemia, el director nacional de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), Francisco Durán, subrayó que era el peor día de la enfermedad viral en Cuba porque, además de las elevadas cifras, se habían registrado tres muertes maternas y una infantil, de una niña de 12 años, residente en Cienfuegos.

Con los nuevos incrementos, que evidencian que la pandemia no cede pese a las medidas restrictivas de las autoridades y la intervención sanitaria con candidatos vacunales de producción nacional, el acumulado de casos de coronavirus en Cuba desde marzo de 2020 asciende a 394 343, mientras que las muertes suman 2845.

De acuerdo con las cifras oficiales dadas a conocer por el galeno, puestas en entredicho en varias ocasiones, sobre todo en lo referido a los decesos, 92 859 personas permanecen ingresadas con motivo de la enfermedad viral. De ellas, 42 955 son casos confirmados y activos, mientras que 45 699 son sospechosas de un eventual contagio.

De los nuevos positivos, 22 fueron casos importados, es decir, contagios materializados en el exterior de la isla, mientras que el resto fueron casos derivados de los 220 eventos de transmisión autóctona que están activos. 

La Habana, con 1938 casos, volvió a ser el territorio de peor situación epidemiológica. En la jornada de sábado le sucedieron las provincias Guantánamo, Ciego de Ávila y Matanzas, con 1314, 993 y 883 positivos, respectivamente.

En los servicios de cuidados intensivos permanecen ingresadas 354 personas, de las cuales 146 son reportadas en estado crítico y 208 como graves.

Los positivos en edades pediátricas volvieron a rebasar el millar: 1628. De ellos, precisó Durán, 94 son lactantes, 45 menores de seis meses y 10 recién nacidos.

Rebrote al alza

Junio y julio de 2021 han sido los meses más críticos de la pandemia en Cuba, con provincias graves como Matanzas, La Habana, Ciego de Ávila y Guantánamo. El 21 de julio la isla superó los 300 000 casos de coronavirus desde la llegada de la enfermedad y ya este lunes, al ritmo de contagio actual, podría rebasar la brecha de los 400 000.

En las zonas de riesgo, incluida La Habana, se realiza un estudio de intervención sanitaria con los candidatos vacunales Abdala y Soberana 02, los más avanzados y con eficacias similares, según instituciones científicas de control gubernamental, a las de las vacunas que se aplican y comercializan internacionalmente.

La primera de ellas, que mostró una eficacia del 92,2 por ciento en los ensayos clínicos, ya tiene la autorización de uso de emergencia desde el pasado 9 de julio por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).

Soberana 02 espera aún por esa autorización tras mostrar una eficacia de 91,2 por ciento con un esquema de dos dosis de esa fórmula y un extra del suplemento Soberana Plus, otro de los compuestos que investigan científicos de la isla.

Más de 2,6 millones de cubanos, de 11,2 millones residentes en la isla, han recibido los esquemas completos de vacunación de esas fórmulas como parte de los ensayos clínicos y estudios de intervención desarrollados en paralelo al sanitario.

A su vez, el proyecto comunicativo independiente Inventario, adscrito al periodismo de datos, lleva semanas denunciando inconsistencia en los datos difundidos por el régimen de La Habana.

El 19 de julio señaló en Twitter que el Minsap había comenzado a ocultar los datos de los fallecidos de COVID-19. “Seguimos alertando sobre la poca confiabilidad de todo lo que publica una autoridad que necesita ocultar información sobre la pandemia”, escribió en ese entonces.