El desastre de TuEnvío y el comercio electrónico en Cuba

Un año después la plataforma TuEnvío y el comercio electrónico continúan siendo un dolor de cabeza para los cubanos
El desastre de TuEnvío y el comercio electrónico en Cuba
 

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Todos los problemas y el malestar que ha generado la plataforma TuEnvío y el comercio electrónico continúan siendo un dolor de cabeza para la población, a pesar del tiempo transcurrido desde que el régimen cubano comenzó a implementar ese sistema en la isla.

Publicitado como una solución ante las condiciones de distanciamiento surgidas a raíz del nuevo coronavirus, en realidad el comercio electrónico ha venido para sumarse a los miles de problemas que ya tenían los cubanos, pues de "solución" tiene muy poco.

Por ejemplo, si bien los que deciden hacer uso de él no tienen que formar parte de las largas y agotadoras colas a las que están obligados los cubanos para adquirir cualquier cosa en las tiendas, principalmente las que pertenecen a CIMEX y Caribe, en muchos casos tienen que hacer unas colas similares en los bancos para reclamar el importe de las compras luego que estas por una razón u otra no llegan a sus manos.

A pesar de esto, un año después, aun el régimen continúa insistiendo en que para el pueblo sería más fácil sobrellevar el terrible desabastecimiento que sufre el país, si fueran más los que apostaran por el uso de TuEnvío y el sistema de comercio electrónico, como señala un artículo publicado recientemente por la plataforma estatal Cubadebate.

Paradójicamente, el castrismo no es capaz de abastecer las tiendas, y quiere que los cubanos dependan de un sistema de comercio que ha probado repetidas veces su ineficiencia en la isla, y no porque el comercio electrónico no sea una alternativa viable, porque eso está más que demostrado a nivel global, sino porque su mayor y principal problema, es que es manejado por el régimen, que ha demostrado durante sus más de 62 años ser muy ineficiente, incluso en las cosas a las que más tiempo y recursos le dedica.

Ahora el texto de Cubadebate intenta, como si se tratara de un anuncio publicitario, hacer que aquella masa inicial que confió en el comercio electrónico vuelva a hacer uso de él, señalando que se han hecho reajuste en los horarios, que se han acortado los tiempos de entrega, o que las ofertas tienen una mayor estabilidad, pero, ¿se puede creer en alguien que constantemente nos ha estado engañando?

Sin dudas, aún debe haber una parte de la población que se mantenga realizando sus compras de esta manera, con mucha paciencia, pero ese número de clientes que demanda el régimen, solo llegará, si el castrismo no desaparece antes, cuando el comercio electrónico logre dar el salto de calidad que amerita.