Colas multitudinarias en Santiago de Cuba luego de apertura de tiendas

A diferencia de las colas recientes para comprar comida, el fin de semana hubo colas en Santiago de Cuba para comprar cacharros de cocina
Cola para comprar alimentos en La Habana. Archivo
 

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Aunque la comida sigue escaseando en los estantes de las tiendas de divisas del país, nuevas colas se han formado desde el fin de semana en Santiago de Cuba, pero esta vez al parecer para aprovechar las rebajas de cacharros plásticos para la cocina, según un reporte del diario independiente CubaNet, publicado este miércoles en su página de Facebook.

El periódico dijo que desde el fin de semana se han “rehabilitado” las tiendas en divisa, pero los alimentos continúan sin aparecer, y en su lugar, el régimen ha decidido rebajar “cacharros”, plásticos de cocina.

Eso ha generado aglomeraciones de personas que, sin respetar el distanciamiento físico, se arriesgan a contraer el coronavirus, que en Cuba ya infectó a 2.219 personas y 84 han fallecido, según el reporte oficial hasta este miércoles.

CubaNet publicó fotografías de los objetos plásticos en oferta, así como de las aglomeraciones de personas que intentan adquirirlos.

Durante la pandemia del coronavirus se han incrementado las colas en el país, que ya eran habituales debido al tradicional desabastecimiento imperante.

 

 

Este miércoles ADN Cuba ha informado sobre una pelea entre dos mujeres que formaban una cola para comprar alimentos, en el Cerro, La Habana. Ellas salieron de la larga fila y comenzaron a liarse a golpes. 

Las imágenes del altercado fueron difundidas recientemente por el influencer cubano Alain Paparazzi TV, en su perfil de Facebook, según el informe de ADN Cuba.

Sobre las largas colas para comprar alimentos, Luis Manuel Montero comentó: “El 80% son revendedores que hasta lo publican para vender todo tres veces el valor que ya de hecho está caro en la tiendas, andan por las calles vendiendo el aceite de 1.90 a 4 CUC, el detergente a 7 y así una pila de cosas, o no lo ven o no quieren verlo, nadie se come en una casa un paquete de pollo de 10 libras a diario ni gastan sobre de detergente de un kilo en un día”.

Mientras que Marleny Cruz opinó sobre la filas para adquirir recipientes plásticos para uso del hogar: “Ya hacen colas para todo y no justifica que por hambre porque los cacharros plásticos que están vendiendo que yo sepa no se comen... ¿entonces?”.