Cobran “asistencia social” a cubana con niña discapacitada

“Hago esta denuncia para que se sepa que de humanidad aquí ya no queda nada. ¡No tienen ni gota de consideración por los enfermos o discapacitados en Cuba!”
Madre cubana con hija discapacitada. Fotomontaje: ADN Cuba
 

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La cubana Ketty Méndez Molina, madre de una niña con autismo y desnutrición, condenó a través de sus redes sociales la desconsideración y falta de apoyo del régimen cubano a las familias que atienden niños enfermos.

En su perfil de Facebook señaló: “Hago esta denuncia para que se sepa que de humanidad aquí ya no queda nada. ¡No tienen ni gota de consideración por los enfermos o discapacitados en Cuba!”

Méndez refirió: “Me acaban de llamar de parte de la trabajadora social que vaya a 'buscar' el módulo que cada 6 0 8 meses Asistencia Social le da a los encamados y discapacitados… este módulo consiste en: una sabanita de tela antiséptica de un metro sin dobladillo, 6 jabones de lavar, un pedazo de lona de 1 metro y una toallita de menos de un metro... Antes era donación, ahora me dicen que lleve 237 pesos en moneda nacional...”. “Ya es demasiado el saqueo, el abuso y la extorción”, afirmó.

Esta cubana señaló además, que las madres cubanas como ella que tienen un hijo con condiciones especiales, no pueden desempeñarse laboralmente y la chequera que el régimen les proporciona -solo a una parte de las familias, según advirtió-: “no alcanza”.

“Esto era muy poco, pero gratis, antes”, dijo Méndez sobre la “asistencia social” que recibía.

“Como es posible que el gobierno se atreva a cobrarnos por cosas tan vitales para nuestros hijos. No hay de donde sacar para todo”, subrayó. “El taxi al hospital de hoy me costó 650 MN ya que el Estado no me proporciona transporte para mi hija… ¡Pronto nos van a cobrar por cada respiración!”, concluyó.

A fines de enero de este año, Ketty Méndez también volvió a exigir al régimen el ingreso clínico de su hija, a la que, según ha denunciado en reiteradas ocasiones, le han negado una correcta atención y seguimiento médico desde pequeña.

“Se lo advierto a la salud cubana. Si no acaban de ingresar ya a mi hija van a saber lo que les viene encima. Llevo 23 años esperando por ustedes, no voy a esperar más”, escribió con evidente indignación en su perfil de Facebook y añadió que no temía a las amenazas y chantajes del régimen y sus acólitos.

“No me den más largo, que siempre es una excusa”, demandó, al tiempo que pidió que, si la falta de atención a su hija se debe a falta de condiciones en los hospitales a los que pueden acceder la mayoría de los cubanos, la atiendan entonces en aquellos centros médicos destinados a extranjeros o cubanos de la élite del régimen como el Cira García, el Cimex o el Hospital Hermanos Almejeiras.

Sobre el estado de salud de su hija, detalló que tiene un parásito en el intestino desde que tiene siete años. Requiere tratamientos para los que en Cuba no existe el medicamento o se vende muy caro y sólo en dólares, lamentó.

“Mi hija ya tiene 23 años y está en una fase crónica de ese parásito que le ha afectado el torrente sanguíneo, y los médicos aun así no me hacen caso”, agregó Méndez, que a partir de ahora dice exigir y buscar sólo una visa humanitaria.

El régimen cubano no informa estadísticas relativas a la pobreza, aunque a veces, involuntariamente, ha reconocido las carencias que viven muchos. Lo que sí hacen los medios de propaganda oficial, es publicitar ampliamente ubicaciones en listas internacionales a las que el gobierno aporta sus propios datos, que no son de dominio público, como la reciente noticia de que “Cuba es el segundo país con el índice más bajo de Pobreza Multidimensional”.

Sin embargo, las redes sociales se han convertido en vías para dar una imagen del país más cercana a la realidad. Los cubanos comparten denuncias de la extrema pobreza de muchas familias, incluso con niños, que en no pocas ocasiones son beneficiadas por redes de solidaridad ciudadana.