Cineasta cubano necesita con urgencia tratamiento médico en Estados Unidos
Víctor Alfonso Cedeño, creador de los populares personajes de Dany (El Club de los Berracos) y Yesapín, desde hace unos dos años tiene un condrosarcoma, rara enfermedad que sólo afecta al 1% de los pacientes con cáncer. Necesita una Visa Humanitaria para EE.UU y una institución médica que lo acoja en este país
Víctor Alfonso Cedeño, creador de los populares personajes de Dany (El Club de los Berracos) y Yesapín
 

Reproduce este artículo

ADN Cuba comparte la petición publicada en Facebook por el cineasta independiente cubano Víctor Alfonso Cedeño, creador de los populares personajes animados de Dany (El Club de los Berracos) y Yesapín, quien desde hace dos años tiene un condrosarcoma, rara enfermedad que sólo afecta al 1% de los pacientes con cáncer. Con urgencia el joven animador necesita una visa humanitaria para Estados Unidos y una institución médica que lo acoja en este país para cubrir un tratamiento del que no se dispone en Cuba. 

"Hoy no vengo a hacerles reír.

Mi nombre es Victor Alfonso, soy el creador y director de las series de dibujos animados Dany y el Club de los Berracos, y Yesapín García. Tengo cáncer.

En el año 2018 se me diagnosticó un Condrosarcoma que llevaba alrededor de tres años creciendo dentro de mí. La decisión que se toma en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología es quirúrgica. Por lo tanto en Agosto de ese año me someto a una operación donde se realiza una hemipelvectomía grado tres, con reconstrucción uretral y de vejiga debido a accidentes quirúrgicos.

En Enero del año 2020 se confirma el regreso del tumor. En Marzo me vuelvo a someter a una operación, esta vez con complejas reconstrucciones nuevamente por accidentes quirúrgicos. Luego de la cirugía me aplican un tratamiento con radioterapia de electrones y fotones que fue interrumpido en varias ocasiones por roturas técnicas.

En Julio del 2020 vuelvo a consulta y me realizan estudios de imágenes. El tumor ha regresado nuevamente producto de un salto local, y tengo otros tumores pequeños creciendo en la zona de la operación anterior. Los médicos me informan que mi caso es inoperable, que tendrían que picarme por la mitad. Sólo pueden proporcionarme seguimiento y me orientan que vaya a casa a esperar lo peor. No pueden hacerme un estudio y he quedado prácticamente desamparado sin tratamiento ni medicamento efectivo.

Les cuento que el Condrosarcoma es una rara enfermedad que sólo afecta al 1% de los pacientes con cáncer. En Cuba no se estudia patológicamente ya que no cuentan con los marcadores tumorales para conocer el subtipo, lo cual determinaría un tratamiento. Sólo aplican cirugía mutilante y radiaciones, o sueros como última opción para paliar dolores, pero el Condro no reacciona a esto, sólo crece y se multiplica sin detenerse. Se necesita un análisis profundo de las células tumorales y un estudio preciso de imagen.

Existen instituciones en Estados Unidos como el Sylvester Comprehensive Cancer Center de la University Of Miami Health System que cuenta con la novedosa radioterapia de protones y pueden brindar atención personalizada y medicina genómica traslacional o de precisión a través de ensayos clínicos en fases avanzadas para conocer a qué medicamento puede responder el sarcoma. Esta institución recibe pacientes internacionales.

Varios Hospitales Generales de diferentes Estados cuentan con las más avanzadas investigaciones y ensayos clínicos, usando inhibidores tumorales orales que reducen los tamaños a partir de estudios genéticos. También realizan radio-cirugía con protones y pueden lograr que sarcomas inoperables localmente avanzados reduzcan su diámetro. Después de la posible resección tumoral, mantienen seguimientos con PET-CT en busca de posibles células que puedan provocar recaídas, asegurando así la cura total.

He leído también que el Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Miller School of Medicine, University of Miami cuenta con buen presupuesto de investigación oncológica y están muy enfocados actualmente en ensayos clínicos avanzados. También se practica la terapia de intensidad de radiación modulada (IMRT), guiada por MRI ViewRay y escáner Siemens 4D-CT.

Yo necesito ayuda. Necesito ayuda para los trámites de inmigración en estos tiempos de COVID-19 y obtener visado humanitario de urgencia para que me acoja alguna de estas u otras instituciones como voluntario para ser partícipe de ensayos clínicos. Acá en Cuba me han mandado a casa a esperar una muerte cercana, sólo pueden ayudarme con cirugías paliativas a medida que empeore la situación o en caso de que ocurra la metástasis pulmonar u otras afectaciones.

Me siento como si tuviera una bomba de tiempo dentro de mí que puede explotar en cualquier momento. Podría perecer hasta de una infección por la falta de medicamentos que se vive por estos días, y mi sistema inmunológico se debilita a causa de una poca variada alimentación. Soy un joven que me he dedicado a brindar alegrías a niños y no tan niños a través de mi obra audiovisual y tengo mucho más para ofrecer. Sigo trabajando en la 3ra y 4ta temporadas de Yesapín García, la miniserie Listo Calixto, y la segunda temporada del Club de los Berracos.

El factor tiempo es indispensable para salvarme y al menos lograr una calidad de vida aceptable. Las células tumorales han ido mutando en mí tras cada manipulación quirúrgica y se han vuelto más agresivas. Por favor compartan mi reclamo para que pueda llegar al mayor número de personas y encontrar más rápido a quienes puedan abrirme los caminos y brindarme ayuda". 

En este enlace puede accederse a una petición en charge.org para ayudar la petición de Víctor Alfonso. 

Durante 2015 en la isla se hizo viral una particular escena donde aparecen dos niños conversando en una habitación. En un infantil ataque de celos, la niña le increpa a su “noviecito” que pretende ver a otra niña…”¡¿Y esa pinga’!¡¿Y esa pinga?!”, gesticula la chiquilla, con una grosería muy propia de los adultos cubanos. El corto animado es una de las creaciones que hizo muy popular al realizador Víctor Alfonso Cedeño.

Vito, como es conocido el joven cineasta, es graduado de la carrera de arquitectura. De proyectar edificios comunitarios pasó a producir animados de modo independiente, desde hace alrededor de una década.

Entre sus creaciones son muy conocidos los cortos Incontrolable y Pez peleador, además de Invertebrados -producido junto a otro creador El Muke-, realizados por Vito, paralelamente a la Serie “Danny y el Club de los Berracos”, donde asume la dirección, guion, animación, dirección de arte, producción y además interpreta al personaje principal.

Bajo el sello “La Casita del Lobo, trabajos de animación” circulan en el paquete de la semana y a través de las USB en Cuba esta serie que aborda la vida cotidiana de los cubanos, con situaciones satíricas, y de doble sentido.