Denuncian condiciones en centros de aislamiento de Cuba

Todos los contactos de pacientes diagnosticados con el coronavirus SARS-Cov-2 son ingresados en centros de aislamiento creados para estos fines, en su mayoría escuelas que no cumplen con las condiciones sanitarias indispensables.
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La organización Global Liberty Alliance criticó este 8 de marzo las condiciones de los centros de aislamiento en Cuba, con el propósito de mitigar la propagación de la pandemia.

Los casos sospechosos positivos son transportados a un “centro de aislamiento”, mínimamente acondicionado. Se aíslan por 5 días, se les da la prueba PCR, y si dan positivo, se envían al Hospital Militar. Si dan negativo, deben permanecer 5 días más antes de volver a realizar la prueba de PCR.

En esos espacios, ha habido casos de personas en el centro de aislamiento que se sintieron enfermas y fueron ignoradas por el personal médico hasta la visita nocturna del médico.

La comida y el agua, aunque se proporcionan, solo se dan cuando se solicitan, y la comida se describe como siempre “horrible”. El personal afirma estar ofreciendo una bebida especial de fresa, que los pacientes identifican como agua.

Las instalaciones están abarrotadas, es decir, no son las condiciones ideales para limitar la propagación de enfermedades. Los pacientes recientemente sospechosos de ser COVID-positivos viven junto a personas que acaban de dar negativo. Las literas solo están separadas por 3 pies (1 metro), no los 6 pies (2 metros) recomendados.

La limpieza en los centros es “terrible” —según testigos—, y los pacientes tienen que limpiar la mayoría de los espacios ellos mismos, lo que contribuye aún más a la contaminación.

El único espacio que limpia el personal es el pasillo común entre las camas; todo lo demás queda sucio. No hay blanqueador disponible a menos que los pacientes se hagan amigos del personal de limpieza.

El agua caliente no está disponible en absoluto, lo que significa una mala higiene y la imposibilidad de bañarse con regularidad. En uno de esos espacios, una niña pequeña solo se bañó una vez en el período de 10 días. En otro caso, no se podía bañar a un bebé en absoluto, solo se podía limpiar con una toalla húmeda.

En medios independientes y redes sociales, proliferan las denuncias sobre las condiciones en estos centros de aislamiento. El periodista cubano especializado en cultura Michel Hernández denunció en junio de 2020 la falta aseo y cloro en el que se ubica en la Villa Panamericana, en La Habana.

A inicios de este mes, también la periodista cubana, Geisy Guia Delis, del proyecto Periodismo de Barrio, denunció en su cuenta de Twitter que ella y su madre, ingresadas en un centro de aislamiento por ser contactos de pacientes de COVID-19, están "pasando hambre".

Desde la detección de los tres primeros casos de COVID-19 en Cuba todos los contactos de pacientes diagnosticados con el coronavirus SARS-Cov-2 son ingresados en centros de aislamiento creados para estos fines, en su mayoría escuelas que no cumplen con las condiciones sanitarias indispensables.