“Ayudarse entre los pueblos”, el llamado de la recogida de donaciones en Miami para Cuba
La iniciativa “Solidaridad entre hermanos” tuvo una gran acogida en su primera jornada de recolección de donativos
Muchos cubanos acudieron a donar
 

La iniciativa “Solidaridad entre hermanos”, impulsada por la Fundación para la Democracia Panamericana, y que cuenta con el apoyo de cubanos exiliados en Estados Unidos y activistas de Cuba Decide y la Unión Patriótica de Cuba, tuvo una gran acogida en su primera jornada de recolección de donativos.

“No ha parado la cola. Muchos están viniendo en sus autos a entregar donaciones. Tenemos un gran equipo de voluntarios en la recogida. Estamos muy felices por la generosidad y la solidaridad del pueblo cubano fuera de la isla”, afirmó la promotora y líder de Cuba Decide, Rosa María Payá, en un directo que compartió en su perfil de Facebook.

“Gracias a la oposición, a la sociedad civil, a la iglesia. Muchos nos han escrito que quieren recibir la donación para repartirla. Miles han solicitado la ayuda, han puesto su nombre y dirección. Les pedimos que reclamen para que esta ayuda les llegue, que nadie intervenga. La envía la nación cubana que vive fuera de Cuba a la nación que vive dentro de la isla”, agregó la activista, que recibió muchas muestras de apoyo de cubanos exiliados y residentes en Miami.

Bajo gritos de “Viva Cuba Libre” y “los apoyamos”, muchos acudieron al Mana Wynwood Convention Center, en Miami, recinto en el que los voluntarios recogían y organizaban donativos de detergente y otros artículos de aseo e higiene, alimentos enlatados, culeros desechables para niños y adultos, entre otros víveres. Todo, para ser enviado a Cuba en calidad de donación y ayuda frente a la crisis endémica de la isla, agudizada por el azote de la pandemia de COVID-19.

La iniciativa “Solidaridad entre hermanos” fue concebida a inicios de mayo para enviar y distribuir ayuda humanitaria de manera directa en Cuba, sin la intervención de autoridades o instituciones del régimen.

Es la respuesta del exilio cubano al pedido de activistas y opositores de dentro de la isla, que han reconocido la necesidad que tienen muchos en el país de ayuda humanitaria.

La iniciativa insiste en que su donación será entregada de manera directa a los más necesitados, con la mediación exclusiva de la iglesia y la auténtica sociedad civil. Ello, para evitar repeticiones de episodios cuestionables, en los que las donaciones hechas al pueblo cubano son vendidas por el régimen en sus tiendas recaudadoras de divisas, a precios abusivos, o distribuidas de manera cuestionable y polémica.