Autoridades responden pero no dan solución a anciano de 94 años que quiere reparar su casa
Luego de ocho años esperando para arreglar la cubierta y carpintería de su casa, este anciano de 94 años aún tiene que seguir esperando, porque el andamiaje burocrático del régimen se le ha vuelto a atravesar en el camino
Autoridades responden pero no dan solución a anciano de 94 años que quiere reparar su casa
 

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Poco más de un mes ha pasado desde que Julio Gervasio Dulzaide, anciano de 94 años e impedido físico residente en Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, hiciera pública, a través del oficialista periódico Juventud Rebelde, la tragedia que ha vivido los últimos ocho años, desde que en 2012 solicitó un subsidio para arreglar la cubierta y carpintería, que se encontraba en malas condiciones.

En una carta enviada a la redacción del mencionado medio castrista, Julio contó que luego de años, en 2018, se presentó en su casa una funcionaria de la Dirección Municipal de la Vivienda, la cual le orientó volver a realizar la solicitud.

La hizo y le asignaron 45 000 pesos para cocina, baño y carpintería. Luego el 30 de septiembre de 2019 se echó la mitad de la placa, pues por mal cálculo de los técnicos los materiales no alcanzaron, lo que lo llevó a ver a la presidenta del gobierno municipal, ya que era peor: cuando llueve el agua entra a la casa por entre la placa y la otra cubierta.

A raíz de este nuevo problema la funcionaria mandó a buscar a los técnicos y al director de la Vivienda, les exigió revisar lo asignado, y visitó a Julio en octubre de 2019, momento en el que pudo comprobar lo dicho por él y donde acordó que el problema se resolvería al hacer la otra mitad de la placa, pero en enero de 2020 lo citaron para decirle que debía entregar otra solicitud de subsidio, con la que se le asignaría lo que faltaba.

Cuatro meses después, en abril, cuando habían otorgado otros subsidios, Julio fue a ver a la intendente municipal, quien le dijo que averiguaría, pues su caso no se lo habían comunicado. Y que lo citaría, algo que no sucedió.

El día 17 de ese mes volvió a reclamar, y la intendente le informó que estudiarían a ver qué se hacía porque otro subsidio no podían darle. Regresó el 25 de mayo y le dijo que todavía estaban estudiando el expediente, que lo visitaría para darle respuesta.

"Aún la estoy esperando, y mientras tanto las paredes cogiendo moho, los daños van aumentando… Estamos a un año de la primera reclamación y cada vez que llueve nos mojamos, con el consiguiente deterioro de camas y muebles", explica Julio en su carta.

La respuesta por parte de los funcionarios del régimen llegó este 17 de agosto a través de la columna Acuse de recibo del Juventud Rebelde en las palabras de Yudelkis Barreiros Rangel y Midalys Otero Hernández, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular e intendente, respectivamente, de Aguada de Pasajeros.

Según ella, Julio solicitó el primer subsidio el 3 de septiembre de 2014, y sin dar ninguna explicación señalan que el mismo fue cancelado el 31 de diciembre de 2017. Agregan que el 9 de abril de 2018, su hija, Patricia Dulzaide Villegas, con un poder especial otorgado por Julio, solicitó un nuevo subsidio, aprobado el 26 de noviembre de ese año, por 45 000 pesos, monto con el cual solo ejecutaron la mitad de la cubierta, y les quedaban un grupo de materiales, aunque las dimensiones de la vivienda no permitieron el otorgamiento de viguetas, plaquetas ni zinc.

Precisan que luego de esto se imposibilitó el otorgamiento de un nuevo subsidio, porque por el Acuerdo 8089 del Consejo de Ministros de 11 de abril de 2017, el subsidio se otorga por una sola vez para un objeto de obra específico, y esto lo dicen pasando por alto el error en el cálculo cometido por los técnicos, que es la causa por la cual no alcanzaron los materiales.

No obstante, añaden que la intendente creó una comisión que investigó el gasto de materiales en la obra. Y no se previó correctamente los materiales necesarios para la placa, acorde con el tamaño de esta, ni se establecieron normas técnicas adecuadas para el rendimiento de los materiales, de manera que cubrieran toda la placa. Esta se hizo de 12 centímetros de espesor, y demandó más recursos. Podía haberse realizado de siete centímetros. No hubo una asesoría adecuada y control por los técnicos de la Vivienda.

Para mayor justificación explican que el subsidio se había aprobado para viguetas y plaquetas, y después cambiaron para placa, algo que no consta en el expediente.

Finalizan diciendo que como una posible solución evaluarán el caso en el Consejo de la Administración Municipal, para solicitar que se apruebe la ejecución de la cubierta que quedó pendiente con el subsidio por el Programa de Rehabilitación Integral de Techos, mediante inversión estatal, pero conociendo el historial burocrático del régimen y su manera de actuar cuando se trata del pueblo, eso no es garantía de nada.

Puede que se apruebe, y puede que no, y esto último es lo más probable. Recordemos que Julio es un anciano de 94 años y que ya lleva ocho haciéndole frente a este problema.

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