Anuncio de Revolico: cambio Murillo por cualquier cosa para salir rápido
“Cambio Murillo por cualquier cosa. Estoy atacao y quiero salir rápido de eso”, expresó un usuario del popular sitio de ventas
Marino Murillo, dirigente comunista
 

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Hay dos verdades como templo en Cuba: que en la isla empobrecida por el castrismo la escasez ha llevado a su gente a vender o cambiar cualquier cosa; y que a Marino Murillo, el desfachatado y mediocre “Zar de las reformas”, no lo quiere nadie.

La confirmación de estos mandamientos la encontramos en el portal de ventas online Revolico, donde este martes publicaron una inusual propuesta.

Cambio Murillo por cualquier cosa. Estoy atacao y quiero salir rápido de eso”, expresó un usuario, lo que sin dudas ha de ser una de las más insólitas maniobras que se haya visto por ahí.

El “desesperado” pedido fue notado cuando el artista cubano Lázaro Saavedra compartió en su Facebook personal capturas de pantalla, con la leyenda: “Trueque en Revolico”.

¿Será el comienzo de una serie experimental del artista? ¿O un ejemplo del célebre choteo cubano? ¿O todo junto?

Lo cierto es que el importante funcionario castrista es uno de los más impopulares por estos meses. Y eso ya es mucho decir, con formidables contrincantes como el Limonadista en Jefe, Miguel Díaz-Canel, la momia de Raúl Castro, o el muñecón decorativo del Parlamento, conocido como Esteban Lazo.

El “Zar de las reformas” –que se aplican donde no deben y no terminan de destrabar el camino a la prosperidad del país–, es uno de los ejemplos más claros del sálvese-quien-pueda que en la práctica impulsan, contrario a lo que perora el mandatario títere Díaz-Canel, los dirigentes castristas con su mal llamada “Tarea Ordenamiento”.

Este lunes, en el programa de propaganda Mesa Redonda, Murillo informó sobre los reajustes económicos que viene haciendo la dictadura para mantenerse a flote luego del difícil año 2020, esos que entre “tarifazos” de servicios y subidas de precios productos, así como recortes de subsidios y prestaciones sociales, traen descontentos a millones de cubanos.

En la emisión televisiva gubernamental, lució menos sensible que una roca el prominente miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, y jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, estructura encargada del dilatado proceso de reformas económicas conocido como “la actualización del modelo” del fallido socialismo caribeño.

Marino Murillo dijo que, “[con] el envejecimiento poblacional de más del 21 % con personas de más de 60 años no es posible que toda la responsabilidad [social por los ancianos] caiga en el Estado cubano”.

“Tiene que haber también una responsabilidad de la familia”, terció el bien alimentado comunista.

A continuación, comenzó un lamentable y enrevesado análisis, que parecería sugerir a las sufridas familias de la isla -que realizan malabares para llegar a fin de mes en un país pobrísimo, de bajos salarios y agudo desabastecimiento-, que si los ancianos la están pasando mal es porque los cubanos no se ocupan de sus mayores.

“Yo creo que el que más y el que menos en el núcleo familiar en Cuba tiene un adulto, solo por términos estadísticos, porque en cada núcleo familiar en Cuba hay 2.87 personas, y si tenemos el 20 % con más de 60 años, es muy difícil encontrar un núcleo que no tenga un adulto mayor”, afirmó sin rubor en la televisión nacional.

Ergo, ocúpense de su atención y déjennos al Estado castrista seguir robando en paz. ¿No hay razones suficientes para querer salir de semejante peje gordo?