Alumnos habaneros tendrán que asistir a clases con uniformes de curso anterior
En La Habana sólo venden uniformes a estudiantes que iniciarán preescolar, quinto y séptimo grados. Algunos optarán, por tanto, por enviar a sus hijos en ropa de calle a la escuela
Alumnos habaneros tendrán que asistir a clases con uniformes de curso anterior
 

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El curso escolar en La Habana iniciará el 2 de noviembre y, al igual que ha sucedido en otras provincias, miles de alumnos de las enseñanzas primaria y secundaria deberán asistir a clases con uniformes de cursos anteriores o con nuevos que, en muchos casos, no se corresponden con su talla.

De acuerdo con la información oficial disponible en los establecimientos dedicados a la venta de los uniformes escolares, sólo se venderán dos conjuntos a los estudiantes que iniciarán el preescolar o a aquellos que vayan a cursar el quinto o el séptimo grado. Ello obligará al resto de los estudiantes, que iniciarán alguno de los siete grados restantes de dichas enseñanzas, a acudir a clases con uniformes viejos que, de estar aún en buen estado, en muchos casos ya no les quedan.

Es el caso de la hija del colaborador de ADN Cuba Esteban Rodríguez, quien iniciará el octavo grado y al no poder acceder a nuevos uniformes, y al haber crecido, tendrá que acudir a clases con “ropa de calle”.

Así lo afirmó Rodríguez en su directa “El Barrio Habla” del martes 27 de octubre para esta revista. “¿Cómo ustedes creen que voy a mandar a mi hija a la escuela con uniformes que le quedan apretados?”, cuestionó el reportero, al tiempo que explicó que su hija “estiró y engordó”.

“No me pasa a mí nada más. Mi hija que está en octavo no coge nada (uniforme), por lo que va a ir en ropa de calle a la secundaria… En la adolescencia a los niños les cambia mucho su cuerpo. Está mala la comida, pero no quiere decir que no crezcan”, expuso Rodríguez, que además lamentó que así sea la manera en la que empiece el curso escolar en La Habana para su hija y otros estudiantes.

“No va a ir a la escuela con uniforme, no le sirve la ropa del curso escolar”, sentenció.

Por ese motivo de escasez de uniformes, denunciado anteriormente por ADN Cuba a partir de quejas de cubanos que han expuesto cómo las tallas enormes que se venden supondrán gastos en costureras, así como la valoración de otras opciones como el encargo de uniformes en Miami, quien pueda hacerlo y permitírselo, Rodríguez contó que tuvo unas palabras con el director de la escuela de su hija.

Asistió a la reunión de padres en la que abordaron el problema de los uniformes, y comunicaron otros pormenores del inicio del curso, y se pronunció respecto a su decisión de enviar a su hija con otro vestuario.

En su directa, Rodríguez constató en la tienda de venta de uniformes cómo no hay canales de comunicación expeditos para quejarse y buscar alternativas de solución. Sólo números de teléfonos de “atención a la población”, sin una dirección a la que asistir para tramitar quejas presencialmente.