¿Habrá que ir a Miami a comprar los uniformes escolares?
Nada se sabe hasta el momento de la venta de uniformes escolares en Cuba. Muchas madres están preocupados por ello, a poco más de un mes de que inicie el curso escolar, y se preguntan si habrá que ir a comprarlos a Miami o pagarlos en dólares
Tienda de venta de uniformes escolares
 

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Durante años los uniformes escolares comenzaban a venderse desde el mes de mayo, cuatro meses antes de que iniciara el curso escolar. Su comercialización se extendía hasta el mes de agosto, pues son múltiples las dificultades que se presentan para abastecer a todos los necesitados.

En ese tiempo las madres cubanas han vivido momentos de agitación e incertidumbre. Hay que hacer largas colas, sufrir decepciones y presenciar alguna que otra fuerte disputa porque alguien quiere violar el orden de llegada. Además, no siempre se encuentra la talla necesaria y hay que acudir a las costureras o convertirse en una.

El pasado año hubo dificultades extras, la entrega comenzó en la segunda quincena del mes de julio. Según planteó el periódico Juventud Rebelde en su edición digital del 5 de agosto del 2019, el retraso se debió “a las afectaciones ocurridas por la demora en la llegada de los tejidos y los accesorios para su confección”.

¿Con qué ropa irán mis hijos a la escuela?

Este año la situación es aún más crítica. Estamos a solo un mes de comenzar el curso escolar y nada se sabe respecto a los uniformes. No hay ningún tipo de información y ya las madres tienen un motivo más de preocupación. ¿Con qué ropa irán mis hijos a la escuela?

Con indignación y disgusto, Digna, vecina del reparto “Las Cañas”, me expresa:

-A uno de mis tres hijos el año pasado lo tuve que mandar a la escuela que parecía un payaso. El uniforme era una talla cuatro números superior a la que él necesitaba. Ya no me quedaba dinero para pagar a una costurera y tuve yo que asumir ese rol, y el resultado le daba risa hasta a mi hijo.

Le dije que si se reían de él les dijera que la culpa era del estado que no era capaz de tener uniformes en condiciones para todos. Que yo no era costurera y por lo poco que me paga el gobierno no podía contratar a una modista. Y mira ahora, ya estamos a finales de julio y... ¿dónde están los uniformes? –resume Digna.

Aunque la ropa escolar que vende el estado no es tan cara, esos no son los únicos gastos en los que debe incurrir una familia cubana para enviar a sus hijos a la escuela. Los zapatos hay que comprarlos en las shoppings o por la izquierda y un par de éstos, que sea duradero, puede costar el salario de un mes de decenas de miles de trabajadores del país. 

La mochila, que generalmente exigen, no baja de los 10 CUC. Tienen que comprar forros para los libros y las libretas, ya que es una exigencia que así estén. Además, hay que comprar también todo otro conjunto de útiles necesarios para el desempeño de los estudios.

¿Uniformes en Miami?

En conversación con un trabajador de una de las tiendas en las que se venden los uniformes escolares, éste manifestó que ellos no tenían ninguna información oficial sobre el tema.

-Llevo años en esto y siempre nos avisan con un mes de antelación para que preparemos las condiciones para recibir y vender los uniformes –explica el hombre-, pero hasta ahora nada sabemos. Mi esposa trabaja en una Empresa de Comercio Municipal y ni ellos saben que situación hay con respecto a la ropa escolar. Es mi opinión que este curso comenzará sin que se hayan entregado los uniformes.

Julia, madre de dos hijos, al ser interrogada sobre el tema dice: “voy a tener que ir hasta Miami para comprar los uniforme a mis hijos”. El año pasado se quitó el “lío” de encima, pues la abuela de sus hijos se los envió desde allí. Pero este año, con el problema de la pandemia y la suspensión de los vuelos, considera que será imposible que se los vuelva a enviar.

-Los uniformes de allá salen mucho más caros, pero tienen mejor calidad, confección y duran mucho más. Yo por suerte tengo familia en los Estados Unidos, pero quien no los tenga, qué se hace. Y dije más caros en comparación con los míseros salarios que nos paga el gobierno -aclara Julia.

Es un bochorno que un país no sea capaz de resolver siquiera los uniformes escolares y uno tenga que acudir “al enemigo” para obtenerlos -afirma ella irónicamente-. El período de venta de uniformes escolares es una verdadera tortura hasta para las tenderas.

¿Responderá el gobierno a las interrogantes sobre este tema?
 
Todos los años la familia cubana está durante dos o tres meses pendiente del momento en que les llegará el día de la compra del uniforme, pero por lo menos, a través de los medios de comunicación, había una constante información sobre estos, y aunque no sabían cuándo, tenían la certeza de que estaban en camino. Sin embargo, este año el silencio es total.

¿Está la tela para la confección de los uniformes escolares en el país? ¿Se están confeccionando? ¿Cuándo está prevista la entrega a las tiendas? ¿Comenzará el curso escolar y posteriormente se hará la venta? ¿Se exigirá que los alumnos acudan a clases con el uniforme, aunque esté hecho girones?

A estas preguntas, que ahora mismo se hacen las madres cubanas, debería estar dando respuesta el estado cubano.