Diasniurka avergüenza a represores que la vigilan: pierden tiempo, vayan a sembrar

La activista por los derechos humanos Diasniurka Salcedo emplazó a los agentes del régimen enviados a vigilarla en su finca de Alquízar: pierden el tiempo, con tanta tierra por sembrar
Agentes de la policía política y Diasniurka Salcedo
 

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La activista por los derechos humanos Diasniurka Salcedo emplazó este viernes a los agentes del régimen enviados a vigilarla en su finca de Alquízar, perteneciente a la provincia de Artemisa.

En un video compartido con nuestra redacción, se ve a la activista transitar por un camino de tierra hacia dos personas que están agachadas a la vera, cogiendo sombra. Cuando Salcedo se acerca y les pregunta qué hacen allí, uno de los individuos se levanta y le muestra un carnet, mientras dice que es de la Seguridad del Estado.

Ante la insistencia de la cubana, sobre el motivo de la presencia de los dos hombres, le dicen que se encuentran “trabajando”. “Que yo sepa, en este camino, la única opositora que vive soy yo”, les espetó Diasniurka.

“¿Ustedes se han puesto analizar la cantidad de campo que hay por sembrar, de tierra ociosa? ¿A ustedes no les da vergüenza, perder el tiempo?”, añadió la luchadora por los derechos humanos.

Los agentes de la policía política, entre balbuceos, trataban de interrumpir a la activista y musitaban que no los apenaba su misión, que no es otra que vigilar a una mujer que reparte ayudas a personas vulnerables desatendidas por el Estado y reclama por los derechos de todos, incluso los partidarios del régimen.

Salcedo coordina y entrega donaciones de medicinas y comida a personas que lo necesitan en su comunidad, e incluso otros lugares más alejados. Además, es miembro de la Red Femenina de Cuba y como periodista ciudadana colabora con ADN Cuba.

No hay alimentos, no hay medicinas… [Denuncio] con la verdad, sin ofender, sin ser violenta. Entonces es vergonzoso ver dos hombres, en plena mañana, hacer esto. Perdiendo su tiempo, 'trabajando', velando a una mujer, con tanto campo que hacer”, les dijo a los castristas.

Al parecer, uno de los agentes se sintió intimidado por los argumentos de Salcedo, o porque filmó el intercambio, pues intentó irse del lugar. Sin embargo, otro evidentemente muy a gusto con su papel de represor y que se mantuvo todo el tiempo sentado, lo dijo que se quedara.

“Como yo hay montones de personas que piensan diferente. (…) Ese pueblo que ustedes ven ahí tiene hambre, faltan medicinas… Luchen por eso no por vigilar una mujer”, prosiguió la activista. “Yo no hago nada malo. ¡Ey! No puedes mirarme a la cara, ¿verdad?”

Diasniurka Salcedo continuó emplazando a los “segurosos” que la acechan y la violentan por órdenes del régimen: “¿Cuál es la función del trabajo [de ustedes], además de velarme? ¿No puedo salir, de casualidad? ¿Si salgo qué van a hacer? ¿Llamar a la policía para que me detenga?”

Luego de la andanada de críticas hechas por Salcedo en el video, uno de los agentes dijo que él sí tenía “demasiada vergüenza”, a lo que la cubana respondió:

“Si tienes vergüenza sabes que todo lo que he dicho es cierto, que no hay comida y los niños no tienen medicinas y la sarna se los está comiendo. ¡Y ustedes pierden su tiempo preciado! Mira, todo eso –señala alrededor suyo– es un campo para sembrar, y ustedes a la sombra”.