Activismos LGBT, contra la discriminación racial y la violencia de género preocupan al régimen cubano
El régimen cubano odia el disenso y teme a la presión de los movimientos sociales que se desarrollan al interior de la Isla
Activismos LGBT, contra la discriminación racial y la violencia de género preocupan al régimen cubano
 

El miedo del régimen a ser expuesto brota cada vez que uno de sus protagonistas habla en público. El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez sostuvo ayer en su intervención en el Consejo de Ministros que los “enemigos de la Revolución” aprovechan cualquier tema para criticar al gobierno.

Esta vez, el mandatario dijo que “en temas de derecho y sociedad no han desistido en la búsqueda de puntos de quiebre de la unidad nacional, magnificando los posibles disensos, respecto al matrimonio igualitario, el racismo, la violencia contra la mujer o el maltrato a los animales, asuntos en los cuales trabajamos seriamente para resolver deudas de siglos que solo la Revolución ha enfrentado”.

Lo hilarante es como un espacio televisivo que estaría destinado a hablar sobre economía se convirtió en un prólogo extensísimo para defender al régimen, para apologizarlo por su “buen manejo” de la pandemia y criticar a Estados Unidos y a otros países con problemas para contener los contagios. Lo que realmente interesaba de la Mesa Redonda se podía resumir en media hora, el resto puede considerarse hierba seca.

El oficialista diario Granma dijo al respecto, y siempre basándose en los bien montados discursos del presidente cubano, que los enemigos tendrán más espacios y resultados siempre que las instituciones políticas y sociales estén incapacitadas para resolver problemas y brindar argumentos, argumentos que quienes dirigen Cuba no poseen, así que solo les resta defender lo indefendible con la misma jerga política de los inicios de la dictadura.

“Debemos ser capaces, orientó, de generar una estrategia de comunicación con rigor y herramientas más ajustadas a nuestra realidad y a la singularidad de nuestro pueblo. No obstante, la manera más efectiva de comunicar es hacer las cosas y hacerlas bien”, recalcó el medio de prensa.

Díaz-Canel llamó a anticiparse a las manipulaciones mediáticas, cuando ni siquiera pueden controlar las barbaridades que dicen en espacios públicos los funcionarios del régimen. Cuba se ha convertido en la República del Meme, pero los únicos culpables de que el entorno político, económico y social en el país sea tan propenso al chiste son sus dirigentes, que en sí ya constituyen protagónicos de la comedia.

“Los enemigos trabajan para sembrar desesperanza y desaliento y hablan de un «apartheid económico». Pero acaso resulta eso posible, cuestionó el mandatario, en un país que se preocupa porque les llegue la mayor cantidad de cosas posibles a todos por igual”, prosiguió Granma.

Diariamente surgen ejemplos de la poca credibilidad del régimen en todos esos temas que el presidente dice son aprovechados por los supuestos enemigos. Recientemente se filtró un audio de una del Instituto Cubano de Radio y Televisión que denota la homofobia al interior de las instituciones cubanas y la visión discriminatoria del Estado en la Isla.

“La voz de la Directora de Comunicación y Contenido del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), Yusimy González Herrera, fue hecha pública este miércoles por Alex Otaola. El influencer reveló un audio grabado durante una reunión de ese organismo, en la que esa directiva prohibió lo que ella llama “voces platinadas” en los locutores masculinos de la radio estatal cubana.

“Para ser más concreta, las voces platinadas son voces blandas, suaves, voces amaneradas”, explicó González, también diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular, quien aclaró que no se trataba solo de los hombres locutores, sino que incluía también a periodistas y colaboradores”, reportó ADN Cuba.

Por otra parte, representantes de la Red Defensora de los Asuntos de la Mujer (Redamu) dialogaron con el relator de Cuba y comisionado de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sobre la situación de los derechos de la mujer en la isla, agravada durante la pandemia de coronavirus. El régimen niega la existencia de feminicidios en el país y vira el rostro ante la violencia doméstica. La mujer cubana es una víctima de un sistema patriarcal que la minimiza y acosa. 

“Durante la pandemia continúan registrándose en la Isla casos de violencia doméstica, política, institucional y feminicidios”, refirieron según un reporte publicado por Cubanet. Las activistas por la equidad de género añadieron además, que “estos casos solo se conocen por la labor que realizan los periodistas independientes cubanos y defensores de derechos humanos, a quienes el régimen también reprime y hostiga”