Abel Prieto ataca a prensa independiente y a cubanos que protestan en redes
El también escritor señaló que en Cuba había que dar una "batalla cultural" contra esos medios y personas, que ellos consideran enemigos
Abel Prieto ataca a prensa independiente y a cubanos que protestan en redes
 

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El ex ministro de Cultura y asesor del régimen cubano, Abel Prieto, atacó una vez más a la prensa independiente y a los ciudadanos que critican al sistema en redes sociales.

En el oficialista programa "Cuba Hoy", dedicado al 30 aniversario del cuestionado Foro de São Paulo, el también escritor señaló que en Cuba había que dar una "batalla cultural" contra esos medios y personas, que ellos consideran enemigos.

Mientras pasaban imágenes de CiberCuba, con carteles encima de "fake news", Prieto recordó unas palabras del gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel.

"El presidente hablaba hace unos días de lo que estaba pasando en las redes. Él decía que son laboratorios de subversión, para dividirnos, que utilizan cualquier pretexto, por lo general, falso, o que tiene una base verdadera pero que está distorsionado, para crear desaliento y división", añadió el vocero castrista.

De acuerdo con el ex titular de Cultura, "todo lo que sea quebrar la imagen de la institucionalidad revolucionaria les interesa a nuestros enemigos. Quieren que la gente piense que el regreso a ese capitalismo que nos dejó tanta miseria y sangre, pudiera ser una solución para Cuba. Es lo que pretenden".

El actual presidente de Casa de las Américas levanta polémica periódicamente por sus comentarios en redes sociales.

En mayo de este año, insinuó que el agravamiento de la situación con la pandemia del coronavirus en varios países es un "castigo de Dios" porque sus gobiernos rechazaron la oferta de Díaz-Canel, de venderles servicios médicos, tratando de pescar en río revuelto.

Abel Prieto fue ministro de Cultura desde 1997 hasta marzo de 2012,​ cuando fue designado asesor de Raúl Castro.

Se graduó de Letras Hispánicas en la Universidad de La Habana y luego se desempeñó como profesor de literatura. Fue director de Editorial Letras Cubanas y presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, antes de convertirse en ministro.