Díaz-Canel habla de derechos LGBTIQ+ y la comunidad cubana le exige acciones concretas
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel publicó un tuit saludando el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, pero la comunidad LGBTIQ+le pidió acciones concretas para favorecer sus derechos humanos
Activistas de la comunidad LGBTIQ+ en manifestación independiente Foto: AFP

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, este sábado se refirió en Twitter al Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, y la comunidad LGTBIQ+ le respondió exigiendo acciones concretas para apoyarlos.

“Cuba saluda esta fecha impulsando y apoyando los derechos iguales para todos”, escribió el mandatario cuando compartió en la red social un artículo publicado en la prensa oficial por Mariela Castro.

La directora del oficialista Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), ha provocado polémica durante las últimas semanas por comentarios despectivos contra activistas críticos de su gestión, y por minimizar los errores del gobierno de Fidel Castro en el tratamiento dado a los homosexuales, que incluyó los campos de trabajo forzado (UMAP) en los años 60.

Claramente el presidente Díaz-Canel comparte la visión del Cenesex y su directora. Aunque afirma que su gobierno está “impulsando y apoyando los derechos iguales para todos”, lo cierto es que no todos los activistas LGTBIQ+ están de acuerdo, y así se lo hicieron saber en comentarios al tuit.

Roberto Garcés Marrero cuestionó al presidente: ¿Impulsando y apoyando de qué manera? Necesitamos hechos, no más discursos demagógicos...

Aunque el mandatario se hizo eco del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, en Cuba la comunidad cree que continúa sin cambios sustanciales que ya debían haber ocurrido.

Uno de los reclamos más visibles es que se apruebe el matrimonio igualitario en el país, una posibilidad que pareció cercana con la aprobación de una nueva Constitución (2019), pero el artículo que lo haría posible fue retirado por presiones de grupos fundamentalistas religiosos y otros sectores homófobos. Luego el gobierno relegó esa discusión para cuando aprobaran un nuevo Código de Familia, pero todo el cronograma legislativo del país está detenido supuestamente por la crisis del coronavirus.

Por eso, el activista Roberto Ramos Mori le respondió al tuit del presidente que “basta ya de demora con lo del Código de Familia”, y propuso que trabajen en él a distancia, mediante internet.

“Somos ciudadanos de este país, sin derechos que tiene el resto. ¡No, no es justo poner nuestros derechos a consulta! #LeyDeIdentidadDeGenero”, exigió.

Ramos Mori atacó los argumentos al uso de las autoridades gubernamentales, sobre las supuestas condiciones en que estaría la sociedad cubana para aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo: “no es justificación las mentalidades atrasadas, ni los prejuicios, eso no vale cuando se hablan de derechos de personas”.

El activista LGTBIQ+, compartió debajo del tuit del ejecutivo que, aunque la mayoría de la comunidad cree que la misión del estatal Cenesex es necesaria, sí piden que esa institución se limite a hacer su trabajo “y no ocupándose de decir las formas en que tenemos que hacer el activismo y cuales no”.

“Que [desde el Cenesex] nos acompañen en esta larga carrera (…) que sea un facilitador en los arduos procesos de tumbar los muros pero que eso no sea una condicionante. Hay que estar ya claros que la comunidad LGTBIQ exige derechos humanos (…) Nuestra lucha no es una lucha pro diversidad sexual, es una lucha por los derechos humanos de una comunidad, es una lucha en términos de respeto a la identidad, a nuestra sexualidad, a nuestro trabajo, es una lucha social por los derechos de un grupo de personas”, explicó Roberto Ramos.


Ante la posibilidad de que se lleve a referendo si se incluye o no en un nuevo código familiar el matrimonio igualitario, Mike Forest escribió al mandatario que “los derechos no se llevan a votación, saquen un decreto ley de la gaveta y acaben de [reconocer] el derecho que muchos cubanos necesitan”.

Otros usuarios, como Ulises Padrón Suárez, exigieron la inclusión del matrimonio igualitario en el código de las familias que aprobarían en 2021 

El activista y colaborador de ADN CUBA, comentó que era emocionante “ver un tuit de este tipo. Creo que sería aún más emocionante ver uno que diga algo más o menos así: los derechos no se plebiscitan”.

La académica y activista Yasmin S. Portales cree que “sería bueno que el gobierno de #Cuba hiciera concreto ese apoyo a los derechos #LGBTIQ al aprobar el nuevo Código de Familias en la Asamblea Nacional, porque se trata de derechos humanos. En el [siglo] XXI son #TodoslosDerechosparaTodaslasPersonas #MatrimonioIgualitario…”

Otra deuda es el reconocimiento oficial de la persecución que ha hecho el gobierno “socialista” de los homosexuales y otras personas con identidades distintas de las que dicta el patriarcado y la heteronormatividad. Además del macabro episodio de las UMAP, para muchos verdaderos campos de concentración, a lo largo de la revolución cubana se marginado, censurado y expulsado a escritores homosexuales, por solo citar uno de los grupos afectados.   

El usuario @arielro84982170 cuestionó duramente el tuit de Miguel Díaz-Canel: “¿Se les olvida que ustedes mismos fueron los que los maltrataron y los obligaron a esconderse? Todos sabemos, tenemos memoria. Aparentar, eso hacen ustedes”.

Por su parte, el usuario @papel_chungo exigió al gobierno que “1.Pidan perdón por todas las barbaridades y crímenes cometidos contra homosexuales, restituyan su honor y memoria para que nunca vuelvan a cometerse. 2. Aprueben el matrimonio pleno, acepten organizaciones independientes que velen por sus derechos. 3. Programas de apoyo.

El usuario @JShDelgadoMD compartió que “recuerdo los episodios de recogida de homosexuales durante años en mi barrio, la expulsión de los mismos de las Universidades, los desacatos y marchas de repudio en su contra durante el éxodo del Mariel. En un día como hoy, ¿el gobierno se disculpará en público por esos delitos?

No solo reconocimiento y perdón pide la comunidad. Hay otras acciones concretas que significarían mucho para personas como la cubana Alejandra J. Rodríguez. Nacida como hombre, denunció que lleva “un siglo intentando cambiar mi nombre, pero (…) no me dejan ponerme Alejandra, incluso aunque no exista nada que me lo prohíba. Además de que para poder cambiar la M [que indica el sexo masculino] de mi carnet tengo que operarme”.

¿Estará dispuesto el gobierno de la isla a reconocer derechos, sin calcular las oportunidades políticas? ¿Pasará por encima de la homofobia de algunos de sus más antiguos apoderados? ¿Podrá poner a un lado la soberbia del autoritarismo, y aceptará los aportes de activistas LGTBIQ+ independientes de las instituciones oficiales?

Por ahora, el principal reclamo, sobre el que Miguel Díaz-Canel podría impulsar hechos concretos mejor que publicar tuits, lo resume el usuario @Mandy75886377: “Deberían despolitizar los reclamos de la comunidad sexo diversa para ver si entonces avanzamos realmente en este empeño. Llevar a referéndum los derechos de un grupo minoritario históricamente discriminado, cuando menos marca un precedente nefasto”.