Cubano Yordenis Ugás recibe llaves de la ciudad de Miami

“Esta llave te hace campeón de Miami para siempre”, sentenció el alcalde de la ciudad al entregar el galardón
Ugás
 

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El boxeador cubano Yordenis Ugás, campeón welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), recibió las llaves de la ciudad de Miami de manos del alcalde, Francis Suárez, también de origen cubano.

"Yo sé que este galardón es más por mi posición a favor de la libertad de Cuba que por ser campeón. Muchos pueden ser campeones, pero lo importante es luchar como un campeón por mi país y por mi gente dentro del ring y en la vida", dijo el santiaguero de 35 años que derrotó recientemente a la leyenda filipina del boxeo Manny Pacquiao.

Por otro lado, Suárez tuvo palabras de agradecimiento a Ugás por lo que ha brindado a la comunidad de cubanos en Miami. El funcionario señaló que el aprovechar esa plataforma para expresar el apoyo a la libertad de la isla hablaba del gran ser humano que era Ugás. “Esta llave te hace campeón de Miami para siempre”, sentenció.

“Un campeón en el ring y un campeón de los derechos humanos en Cuba-Gracias por todo lo que haces por #PatriayVida”, continuaba el alcalde en sus redes sociales sobre el peleador cubano.

Suárez enfatizó en que todos los miamenses se sentían representados por Ugás y era un privilegio otorgarle las llaves de la ciudad. “Esto te va a hacer campeón mundial por siempre”, concluía.

El boxeador cubano Yordenis Ugás derrotó el 21 de agosto a la leyenda filipina Manny Pacquiao para retener su título en la división welter de la AMB y consolidarse como el quinto pugilista nacido en la isla que logra titularse a nivel profesional en los 67 kilogramos.

El filipino, excampeón mundial en ocho divisiones, no pudo imponer su ritmo de pelea habitual ante el nacido en Santiago de Cuba. Este aprovechó su estatura superior para mantener la distancia con jabs de izquierda y lanzar certeros derechazos cuando su rival se descuidaba para atacar.

Ugás venció por decisión unánime tras 12 asaltos, la mayoría de ellos reñidos, pero con él imponiendo el ritmo del pleito en casi todo momento. Un juez le vio ganador por 115 puntos a 113, mientras que para los otros dos la diferencia fue un poco más notoria: 116 a 112.