Sentenciado el primer hombre por delito grave tras el asalto al Capitolio de EEUU

El primer sentenciado por un delito grave tras el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero, es condenado a ocho meses de prisión
Paul Allard Hodgkins, primer sentenciado por delito grave tras el asalto al Capitolio
 

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Un hombre de Florida fue sentenciado este lunes a ocho meses en prisión tras ingresar a la cámara del Senado de los Estados Unidos con una bandera de la campaña del expresidente, Donald Trump, para impedir la victoria del presidente, Joe Biden.

Paul Allard Hodgkins se convirtió en el primer hombre en ser sentenciado por un delito grave cometido durante el asalto al Capitolio, lo que ayudaría a determinar la severidad de otras sentencias en cientos de casos pendientes.

El juez federal de distrito, Randolph Moss, indicó que el hombre de 38 años había jugado un papel en uno de los peores episodios de la historia de Estados Unidos; sin embargo, no fue tan importante como otros.

“Eso no fue, por ningún tramo de la imaginación, una protesta. Fue (...) un asalto a la democracia”, dijo Moss. “Dejó una mancha que permanecerá en nosotros (...) en el país durante los próximos años”.

Más de 500 personas fueron acusadas, hasta ahora, por su participación en el ataque, y otros al igual que Hodgkins, fueron acusados de delitos graves, pero no fueron imputados por participar en conspiraciones más importantes, por lo que tendrán que decidir si declararse culpable o ir a juicio.

El abogado del sentenciado, Patrick Leduc, fue interrogado por el juez a fin de determinar lo que sucedería si Hodgkins no fuese condenado a prisión.

“Si permitimos que la gente asalte el Capitolio de los Estados Unidos, ¿qué estamos haciendo para preservar nuestra democracia?”, preguntó Moss.

Sin embargo, afirmó que Hodgkins merecía una sentencia menor a los 18 meses que habían solicitado los fiscales, primeramente, porque no agredió a nadie, ni dañó propiedad del Gobierno y tampoco estaba entre los principales atacantes.

El sentenciado se disculpó ante la corte y dijo sentirse avergonzado. Describió estar atrapado por la euforia mientras caminaba por la avenida más famosa de Washington y luego, simplemente, siguió a una multitud de cientos hacia el Capitolio.

“Si tuviera alguna idea de que la protesta (...) se intensificaría (como) lo hizo (...) nunca me habría aventurado más allá de la acera de la avenida Pennsylvania”, dijo. “Esta fue una decisión tonta de mi parte”.