Entregan llave de Miami a Alexis Valdés


Alexis Valdés, ese todo terreno del espectáculo, cuyo humor y simpatía ha conquistado al público cubano, recibió las llaves de la ciudad de Miami de manos de su alcalde, Francis Suárez, durante el regreso de su show en Mega TV a la pantalla chica.

“Es un homenaje a ti, a todo lo que has hecho por nuestra comunidad, en el teatro, con los empleos que tú has creado”, dijo Suárez al momento de entregarle el reconocimiento al artista.

El comediante, actor, director y dramaturgo regresó a la pantalla miamense este 15 de enero a las 10:00 pm por MegaTV, la que fue su casa desde el 2006 hasta el 2012 con el exitoso programa “Esta noche tu night”.


En declaraciones exclusivas al Nuevo Herald, Valdés dijo que regresaba “cumpliendo peticiones. La motivación ha sido precisamente el público. Todos los que en estos años, ya sea en la calle o por las redes siempre me preguntaban lo mismo: ¿cuándo vuelves a la TV? Pues nada, como diría un cantante tradicional, ‘complaciendo peticiones volvemos a la TV”.

Pocos actores cubanos gozan de la simpatía del público y el éxito mediático de Valdés, quien se ha convertido en un referente de la diáspora cultural cubana. Graciosos sin caer en la vulgaridad, sus personajes se renuevan contantemente por la imaginación de su padre, quien los rehace sin dejar de mantener aquello que los identifica.

José R. Pérez, vicepresidente de Programación y Producción de MegaTV, dijo que es un orgullo “contar nuevamente con la presencia de Alexis Valdés en nuestra programación”, y señaló que se trata de “un gran artista que tiene una habilidad muy especial para provocar buena energía y entretenimiento para toda la familia”.


Pérez también exaltó el “estilo único” de entrevistas de Alexis, a quien definió como una figura “querida para la comunidad latina en EEUU, Puerto Rico, Latinoamérica y España”.

En los últimos meses, el humorista se ha mostrado en apoyo a la defensa de las libertades de los cubanos, algo que tiene una significación especial por la escalada represiva que se vive en la Isla, y la reticencia de muchas figuras públicas a mezclarse en asuntos “políticos” por temor a represalias, o para mantenerse seguros en las aguas que permiten disfrutar a la vez de la benevolencia del gobierno cubano y los beneficios económicos derivados de presentaciones en Estados Unidos.