Cubano varado en la Isla tras morir su esposa, ya está de vuelta en EEUU

Un cubano que había viajado a La Habana para acompañar a su esposa que estaba mal de salud, pudo regresar a Miami luego de dos meses varado, pero triste porque su esposa falleció en Cuba
Felipe Álvarez, junto a su esposa. Foto: Internet
 

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Un cubano residente en Miami, que había quedado varado en La Habana tras el cierre de los aeropuertos debido a la emergencia del coronavirus, por fin pudo regresar a casa en un vuelo humanitario, en medio de sentimientos encontrados: feliz de volver, pero al mismo tiempo triste porque en Cuba recién había muerto su esposa.

Felipe Álvarez, de 70 años, voló a La Habana hace dos meses para acompañar a su esposa delicada de salud, sin saber que quedaría atrapado ahí por ese tiempo, sin poder regresar, según un reportaje de la cadena Telemundo, publicado el jueves.

Su esposa vivía con Felipe en Miami, pero por su estado de salud, ella viajó a La Habana junto a su hijo, Carlos Álvarez, para que le realizaran una intervención quirúrgica.

Por obligaciones laborales Carlos tuvo que volver a Miami, pero lo relevó su papá, Felipe. Y entonces ella murió.

“Ella fallece, estando mi papá allá, coincidentemente el mismo día en que sale el último vuelo de American Airlines de La Habana a los EE. UU”, debido a la crisis sanitaria, contó Carlos.

Felipe no pudo abordar ese vuelo y se quedó varado en Cuba, en medio de una tristeza enorme por la pérdida de su mujer y alejado de sus seres queridos y amigos en Miami, dijo el reporte de la cadena hispana.

 

“Él estaba deprimido por haber perdido a su esposa, y estar solo allá, alejado de su único hijo y su única nieta”, comentó Rocío Álvarez, nieta de Felipe.

Pasaron 50 días antes de que Felipe pudiera abordar un vuelo de ayuda humanitaria de Delta Airlines, gestionado por la embajada de los EE. UU. en Cuba, para que algunos de los 800 ciudadanos y residentes estadounidenses estancados en la Isla pudieran volver a casa.

Y Felipe logró colarse entre los beneficiados porque estaba considerado como parte de las personas vulnerables, que tendrían prioridad.

Y por fin pudo darse el reencuentro en el aeropuerto de Miami con su hijo y nieta.

Contento de estar con los míos”, dijo entre lágrimas Felipe, al lado de Carlos y Rocío que llegaron a recibirlo, según mostró el reportaje televisivo.

Felipe estaba feliz y emocionado de verlos, pero al mismo tiempo triste porque su esposa ya no regresará nunca más.