Veterano de guerra cubano: “Me siento abandonado”

Eulises Cabrera Cabrera tiene 80 años y carga con cinco medallas como veterano de guerra. Como tantos otros fue desechado por el régimen tras exprimirle sus mejores años y ahora vive abandonado en una casa donde las paredes son de tela en España Chiquita, El Cristo, en la provincia de Santiago de Cuba
 

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Eulises Cabrera Cabrera tiene 80 años y carga con cinco medallas como veterano de guerra. Como tantos otros fue desechado por el régimen tras exprimirle sus mejores años y ahora vive abandonado en una casa donde las paredes son de tela en España Chiquita, El Cristo, en la provincia de Santiago de Cuba.

En una de las misiones militares en Angola sufrió una lesión en el cráneo; una mina explotó y desde entonces lleva 47 años con platino en la cabeza. Aun así, sirvió hasta los 60 años al castrismo y estuvo en el Congo y en la Lucha contra Bandidos.

Durante su juventud obtuvo el grado de Capitán y fue Jefe de compañía de Operaciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) donde cumplió cinco años de servicio.

“Como ustedes ven tengo 5 medallas por mi sacrificio y mi lucha a favor de este gobierno. No puede ser posible que yo tenga este ripiero que tengo aquí. Me siento abandonado”, contó a ADN Cuba.

Las condiciones de vida de Cabrera Cabrera se multiplican en cientos de hogares de otros veteranos. Él ni siquiera tiene un baño en su casa y con su actual pensión de 217, su único ingreso, sobrevivir en tiempos de carencias y altos precios es altamente difícil.

Se le suma a su edad el padecimiento de una patología como la diabetes, que precisa mayores cuidados de los que puede agenciarse, además de una dieta saludable y balanceada. Asegura que a sus años ya no tiene fuerzas “para nada”.

“Me pase unos años sin retiro y sin nada. Después el bienestar social me dio 60 pesos, después 167 y ahora gano 217, a veces tengo que pedirle dos o tres pesos a la gente para poder comer. Me siento con hambre, con flojera porque lo que me paga el gobierno no me da para nada”, sentenció en la entrevista.

Este anciano no recibe ningún tipo de ayuda de los servicios sociales cubanos, excepto la ínfima suma que recibe de chequera.

Entregué casi mi vida cuando era joven, hasta los 60, y mira que es lo que tengo, es mentira lo que nos están echando aquí.

No me ayudan en nada, ya lo que estoy es aburrido de la vida” sentenció.